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jueves, 29 de noviembre de 2012

Mientras el tiempo gira y nos traspasa

 [El hombre que espera © Manuel Martín Morgado]
(Témpora sobre papel - 30 x 22 cms. - Año 2012)



No es fácil asumir que en el sillón
que has ocupado siempre, ya no hay nadie;
que la mesa, sin ti, no está completa;
y que si no estás tú la fiesta es duelo.
No es fácil asumir que te has marchado
y que tu ausencia vaga por la casa,
entre tus libros y fotografías
desde las que te muestras cotidiano.
No es fácil aceptar que el tiempo es otro
y que guarda en sus venas más ceniza;
que habitas, sin edad, en la memoria
de cuantos te lloramos y queremos.
No es fácil asumir que este poema
que escribo para ti estará incompleto,
pues no puedes leerlo ni escucharlo
cuando, apenas rumor, te lo recito.
Y, sin embargo, estás a nuestro lado,
sentimos tu presencia, te deslizas
en la conversación como esas veces
en las que intervenías oportuno
con algún ingenioso chascarrillo.  
Y te sentimos vivo, y tan cercano,
que el dolor se adormece y nos alcanza
esa serenidad que desprendías
en cada decisión y cada gesto.
Y aun así, padre, cuesta el asumirnos
huérfanos de tu amor y a la deriva
por este mundo oscuro, sin palabras
que provengan de ti, sin tus consejos.
En la ausencia, no obstante, te vivimos
mientras el tiempo gira y nos traspasa.

8 comentarios:

  1. Amigo Antonio, desahogar tus sentimientos en la poesía, es terapia para tí, lo percibo. Aún no toca opinar sobre versos, toca cargar las letras de energía positiva y eso es lo desde aquí te quiero hacer llegar.

    Un abrazo fuerte

    FINA

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    1. Fina, apuntas una palabra que, junto a "conocimiento", asumí hace años como definición de mi quehacer poético. "Terapia" y "conocimiento" son, quizá, los motores que me mueven a la escritura. También, intuyo, caminos más o menos sinuosos que me llevan al encuentro conmigo mismo.

      Gracias por tu cercanía.

      Un abrazo.

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  2. Ser agradecido es de bien nacidos y Tú no solo eres agradecido, eres puro
    amor, corazón y lazos tan fuertes como la vida misma.
    Precioso poema que sin duda traspasa fronteras para llegar allí donde
    Él pueda leerlo y sentirlo como nos lo has hecho sentir a nosotros.
    Vaya mi fuerza y cariño desde la distancia.

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    1. Estimado paco kali, recibo agradecido tus palabras generosas. Vaya también para ti mi amistad más cercana.

      Un abrazo.

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  3. Hermosa elegía sobre la ausencia. Lo que nos rodea se contagia de soledad y vacío. La casa parece deshabitada y el tiempo poco a poco va poniendo distancia en el dolor.
    Querido Antonio siempre es una bocanada de oxígeno cada uno de tus poemas. Como soy un lector agradecido, un fuerte abrazo por versos tan emotivos.

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    1. José Luis, gracias una vez más por tu cercanía y la generosidad para con mis versos. Yo no podría haber definido mejor la almendra del poema.

      Un fuerte abrazo.

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  4. Ahora no hay duda: este es el poema del otro amor. Entrañable.

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    1. Ahora sí, Alfredo. Fluyen ahora las palabras con abundante ligereza y tengo que saber ponerlas freno y limar sus excesos. En ello andamos.

      Un fuerte abrazo.

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