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miércoles, 28 de marzo de 2012

Avería


[Imagen tomada de http://www.geekets.com]


Escribo
desde un ordenador que no es el mío,
desterrado de él por avería.
No sé la solución para sus males,
y el técnico se fue de vacaciones.
Por eso no me asomo
ni me adentro
en el secreto azul de vuestras casas.
Mas como dijo alguien, convencido:
"Un día volveré"
Eso, seguro.

domingo, 25 de marzo de 2012

Brindis en la amistad




Yo, que no soy adicto a rituales
—de acuerdo, acaso sí; según y cómo—
hoy levanto mi copa en ese rito
que afirma la amistad y compartimos.
Que sea por muchos años, posadero.



miércoles, 21 de marzo de 2012

Día de la Poesía

[Imagen tomada de tarjetasypostalesgratis.blogspot.com]


            Con la primavera haciendo de las suyas —el cielo gris, la lluvia en los cristales, el tiempo frío—, se celebra El día de la Poesía. Como los demás días dedicados a algo o a alguien, me pasa desapercibido. Si se trata de honrarla —a la Poesía, digo—, leámosla, sin más. Así lo hago esta tarde, mientras afuera llueve:

En estas perspectivas ciudadales
que la vida suceden, como prismas,
con su sangre de tiempo en el cojido espacio,
tú, conciencia de dios, seres presente fijo,
esencia tesorera del dios mío,
con todas las edades
de colores, de músicas, de voces, 
en país de países... (*)
                                    





(*) En país de países - Juan Ramón Jiménez. Dios deseado y deseante. Edición de Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores.

martes, 20 de marzo de 2012

En la casa de Antonio Gracia

[Imagen de Poussin, tomada del blog de Antonio Gracia]
     
 
      Antonio Gracia, poeta alicantino que mantiene el blog Mientras mi vida fluye hacia la muerte, ha tenido a bien incluir un poema mío en la antología personal que viene dando a conocer en dicha bitácora. Aquí dejo enlaces por si alguien está interesado en leerlo y, sobre todo, en visitar esta interesante página. Muchas gracias, Antonio.

lunes, 19 de marzo de 2012

Para regalo

[Imagen tomada de http://www.literaturate.com/]


Sí, muy moderno y práctico. Muy cómodo y ligero. Sorprendente, incluso. Y ancho como el mar: caben miles de mundos. Seguro que con futuro; no lo niego. Y es probable, mucho, que yo mismo llegue a estar entre sus usuarios. Pero que nadie me lo niegue: jamás podrá darnos los matices del tacto, los aromas del papel y la cola, la hospitalidad cómplice de los márgenes…
Y lo llaman ebook, con lo bello que es libro.

domingo, 18 de marzo de 2012

El mundo hoy



            El mundo hoy se parece más que nunca al mundo. Los poderosos, vuelven a serlo como siempre lo han sido; los ricos, más ricos; los pobres, más pobres; la injusticia preside los altos tribunales; se estafa, se roba, se asesina… Y, como en todo tiempo, hay políticos que se arrogan la sagrada misión de conducir el mundo hacia el futuro. Y lo conducen, acaso, como en todo tiempo. Hacia el abismo.

sábado, 17 de marzo de 2012

Víspera de libro



           Frente a los anaqueles de la estantería, momentos antes de elegir qué libro comenzar a leer, se despierta un jubiloso anhelo, un fulgor de vísperas que recorre las venas y emociona. Entre este y ese libro, también el caprichoso designio del azar. Hasta tal punto, que el provecho que de la lectura saquemos estará previamente condicionado por la elección del tomo y nuestras propias circunstancias.

viernes, 16 de marzo de 2012

Tus labios

[Le baiser.Rodin (figura en yeso) - Museo Rodin]

       

       Tus labios son la isla a la que vuelvo, el oasis, la luz, el pan y el vino. Tus labios son posada hospitalaria. Y miel que invita al fuego y desorienta al tiempo.

jueves, 15 de marzo de 2012

Micología


[Imagen tomada del libro "Las setas de Castilla La Mancha". Agesma Editores]

A Merecedes y Jesús, amigos que por Segovia danse al goce de las setas.


        Falto de inspiración, amarrado a la silla frente a la luminiscencia azul de la pantalla, voy por mi mente en busca de ese asunto capaz de despertar los dedos en el teclado. Pero no es un buen día. Cualquier idea, o me parece pobre, o manida, o descabellada; ningún verso, digno de tal nombre. Derrotado, paseo mis ojos por los anaqueles de la estantería. Así tropiezan con un libro que llama mi atención. Lo tomo entre mis manos; lo hojeo. Es un libro de setas. Calmo mi desazón gozando de sus nombres: Aleuria aurantia, Agaricux xanthoderma, Amanita phalloides, Hygrocybe coccinea, Lepista personata, Tricholoma terreum, Boletus aestivalis, Boletus satanás, Ganoderma applanatum… Al leerlos en voz alta, otra voz interior me empuja a decir: Ora pro nobis, ora pro nobis, ora pro nobis…, como si respondiese a una sanadora letanía.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Confidencias de un viejo tahúr


[Imagen tomada de Taringa.net]


             Nada de dispersiones. Lo importante en esto es la especialización: si naipes, naipes. No hoy una de póker, mañana una ruleta, pasado un paseo por el mundo azaroso de los dados. No: elección y especialización. A partir de ahí, darse a un aprendizaje que no termina nunca: habilidad en los dedos, por supuesto; pero, sobre todo, capacidad de observación, psicología, precisión para elegir la víctima y el momento. Y, no menos trascendental, saber cuándo retirarse. Como en la guerra, una retirada a tiempo es siempre una victoria. Es verdad que los tiempos han cambiado. Y con ellos nuestra actividad y el escenario donde ejercerla. Ya me hubiera gustado a mí navegar en aquellos vapores del Mississippi, vestido como un dandi, enamorando señoras y desplumando advenedizos. Puro romanticismo, sin duda. Esencia misma de cuanto un tahúr anhela ser. Pero ya ves, los tiempos y su mudar continuo han venido a exiliarnos a un lugar que ni siquiera existe. Un lugar en el que, sin embargo, resistimos aferrados a nuestra voluntad de prestidigitación y resultados, a pesar de que nuestra tarea quedó abolida por otra más rentable, de guante blanco, avalada por las autoridades y con vitola de honorables para quienes la ejercen.

martes, 13 de marzo de 2012

Mar y hormigón


 [Panorámica.  Benidorm, 2012  © C. Elvira]

Como otra gaviota
la mirada se eleva hasta las nubes,
abarca el horizonte y se zambulle
en las aguas de un mar azul turquesa.
La arena de la playa, tan dorada,
traza una línea leve, una frontera
entre ese laberinto de hormigón
y los caminos
más arcanos del mar.
Desde acá para afuera el horizonte;
hacía dentro el bullicio, la avaricia,
el reino del negocio, la riqueza
y la especulación. El mar, en cambio,
repite su latido acompasado,
su monodia infinita, y con la noche,
descansa del dolor
de ese mundo trazado en vertical.  

lunes, 12 de marzo de 2012

Olla podrida




          Por lo que se ve, alguien ha elaborado un Google Map Interactivo de España con lo mucho que se cuece en el país; o sea, con los casos de corrupción de todos los partidos y en todas las regiones, ordenado por ambos conceptos. De modo que sólo hay que pinchar en el mapa en las siglas de una u otra formación política, o bien en los nombres de regiones de la columna de la izquierda, y se abre una ventana con los datos del caso en cuestión y enlaces a noticias publicadas sobre los mismos. No sé si todos los datos serán absolutamente fiables y debidamente contrastados. No obstante, y en cualquier caso, algo huele a podrido. Tal como lo recibo, lo cuelgo.

domingo, 11 de marzo de 2012

Ante un libro escrito en otro tiempo (*)

[Leyendo ©  C. Elvira]


Tomas el libro entre tus manos. Vuelves
a leer los poemas que otro tiempo
escribiste. Los versos que murieron
apenas dibujarse en el papel.
¿Quién de todos, los que alguna vez fuiste,
los escribió? Ya no te reconoces
en ellos. Sólo el nombre que precede
al título es el mismo. Y sin embargo,
el mismo nombre no es el mismo hombre,
aunque la firma siga siendo igual.
El tiempo ya borró todo ese tiempo
que edificó este libro. Por sus páginas
no fluye la mirada con que miras,
ni aquella sinrazón que parecía
perpetua existe ya. Gozas ahora
de una luz que ignorabas, de una nueva
memoria, de un futuro. Estos poemas
son sólo la constancia de que otros
forjaron a quien eres. Desde entonces
mucho llovió. Lo sabes. Lo celebras.




(*) De LA LUZ VIENE DE TI

viernes, 9 de marzo de 2012

Con la noche


[Imagen tomada del blog http://blogs.larioja.com/raro-o-normal/]

Entre tantas páginas escritas,
¿dónde la puerta que me lleve a mí?
¿En qué lugar el árbol
donde las aves cantan
y me alimentan de sus trinos?

Entre tantas páginas escritas,
la noche; la noche más oscura;
la noche inevitable;
la noche, siempre.

Y siempre, con la noche, generosa,
la llama de tu luz.
Para que yo me oriente.

jueves, 8 de marzo de 2012

miércoles, 7 de marzo de 2012

En la rueda del tiempo


[Rueda de la Fortuna, de Burnes Jones, Museo D'Orsay. París]


Somos la consecuencia de las huellas
que en el tiempo dejamos.
Huellas de nuestro amor, nuestros deseos
y nuestros desengaños.

Las huellas vivas de nuestros mayores,
de cuanto nos legaron;
del olvido —también, de la memoria—
que arrastran nuestros pasos.

Huellas que compartimos y proyectan
al mañana el pasado.
Pero somos también otros caminos
que trazamos.

En la rueda del tiempo, nuestras voces
son rostros que borramos.

martes, 6 de marzo de 2012

Confidencias de un viejo enterrador


[Fotograma de El jovencito Frankenstein]


            No pienses que es tan grave esta tarea nuestra. Nada más natural y necesario que nuestro oficio. Nada más aséptico. A fin de cuentas, no deja de ser un trabajo más de acarreamiento: carga, descarga y un poco de albañilería. El atrezo, los coros, es algo ajeno a nuestra idiosincrasia. Y al final te acostumbras. Llegas por la mañana y andas entre las tumbas como quien anda, pongo por caso, entre las mesas de una enorme oficina. Con la ventaja, bien mirado, de que aquí no hay voces, ni ruido de sillas, ni reclamaciones de clientes tiquismiquis. Si acaso, el rumor del viento en los cipreses, el piar de los pájaros, el repiqueteo de la lluvia sobre el mármol de los panteones. ¿Voces? Ni una. Y tú, con la cuadrilla de operarios, a la faena previa del sepelio, a adecuar la fosa y los materiales necesarios para sellarla en su momento. Y todo ello, sin agobios excesivos, sin presión alguna de los jefes, sin necesidad de trabajar a destajo. Además, y esto no hace falta ni que te lo comente, que no es necesario ser un lince para darse cuenta, sin estar expuestos a los caprichos del mercado, a las oscilaciones, las modas o las crisis, que dicen, del ladrillo. Lástima, sin embargo, que prolifere cada vez más ese afán por las incineraciones.

lunes, 5 de marzo de 2012

Aquellos premios



      Durante algún tiempo, sobre todo al principio de poner este blog en marcha, por enero de 2009, se puso de moda la concesión de premios entre bitácoras, a los cuales, posiblemente por bisoñez, no fui ajeno, aceptándolos y, a mi vez, repartiéndolos entre otros blogs amigos. LLegó un momento en que verse uno favorecido con una de estas menciones suponía, más allá del agradecimiento a la persona que lo concedía, cargada siempre de buena voluntad, un verdadero engorro, pues entre las obligaciones inherentes a su aceptación estaba la de trasladar el galardón a otros; en ocasiones, junto a no sé cuántos deseos que el premiado debía hacer público. Todo ello me llevó, en un momento determinado, a manifestar mi deseo de no recibir más diplomas que colgar en las paredes de la casa, aunque quedaran en ellas los ya recibidos. Con el tiempo, parece que esta moda, como todas, acabó por pasar. O, al menos, yo no he vuelto a tener más novedades al respecto, lo que, de seguir concediéndose actualmente tales galardones, significaría que se atendieron mis deseos. Ahora, y sin querer ser grosero con los blogs amigos que me hicieron partícipe de sus menciones, descuelgo de mi casa tales diplomas, aunque dejo en esta entrada constancia de ellos. Espero que se comprenda mi decisión y, sobre todo, que nadie de aquellos generosos donantes se moleste. Vaya por delante mi agradecimiento para todos ellos.

Encadenado a ti




Encadenado a ti, levanto el vuelo
cada mañana al despuntar el día,
y aligerado por tu compañía
me dispongo a alcanzar un nuevo cielo.

Así, cómplice soy de tu señuelo,
alimento de ti mi biografía;
y, como el ave canta su alegría,
también yo canto mi pasión y anhelo. 

Tu cadena, que es hierro que no pesa,
me libera del tiempo; me da alas
cuando el mundo parece enloquecido.

Y de este modo, preso en tu promesa
de cotidiana paz frente a las balas,
ileso y libre, amor, vuelvo a tu nido.

domingo, 4 de marzo de 2012

Y el tiempo calla


[Agua saltarina y clara © A. C. G.]

Uno camina con el tiempo. Quiero
decir que uno camina mientras pasa
el tiempo a nuestro lado. O, más preciso,
mientras el tiempo, al tiempo, nos arrastra.
Y el agua que nos forma se sucede
oscura y lenta o saltarina y clara.

Al paso de los días, nuestro cuerpo,
desde el niño que fuimos, se acompasa
al joven que lo acoge y luego al hombre
que comienza a bajar por la montaña
que conduce al olvido. Siempre ocurre
de igual manera, con distintas trazas.

Caminamos, crecemos, padecemos
y la felicidad se vende cara.
Nos salva la amistad, algunos libros,
el intacto paisaje de la infancia;
una copa de vino, una sonrisa,
una caricia, un beso, una palabra…

Con suerte, la fogata del deseo   
es algo más que convulsiva llama,
de modo que el amor, lejos de un fuego
que lo consume todo y lo arrebata,
llega a ser un hogar hospitalario  
que acoge a dos extraños que se aguardan.

Así es la vida. En resumidas cuentas,
el bagaje que cabe en la distancia
que mide el tiempo mientras nos convive
desde que una brumosa madrugada
espejeara la piel de un espejismo
que a fuerza de mentirnos, nos atrapa.

Uno camina con el tiempo, y luego
deja de caminar. Y el tiempo calla.

sábado, 3 de marzo de 2012

Silente arquitectura


 [Reloj de sol. Claustro del Monasterio de Santa María, en Xunqueira de Espadañedo] 
 
En su perpetua construcción
se desvanece el tiempo: esa mentira
que traza coordenadas suficientes
como para que andemos por la vida
orientados, o al menos
no perdidos ni extraños.
                                               Apreciamos
su discurrir en el rastro que deja
en nuestros rostros, en la voz que calla
acorazada en nuestros corazones,
en el enigma que supone
la recomposición perpetua de los nombres.
Y de este modo, en su caballo alado
—que es otra forma más del espejismo—
corremos sin aliento a un destino seguro,
donde el tiempo, ya nada,
se traduce en silente arquitectura.