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miércoles, 30 de mayo de 2012

Si Garcilaso volviera...


            Desde el centro del puente miro a izquierda y derecha, al este y al oeste. Contemplo las barrancas que se hunden en el río y la casa en lo alto del cerro; y al sol, que asoma en pura llamarada. Una luna mordida se detiene y observa; unas grullas, en perfecta formación, acaban de cruzar quién sabe adónde; unas nubes viajan sin ánimo de lluvia. Y vuelvo la mirada nuevamente a ese hilo de agua que parece detenido para siempre; verde oscuro, jaspeado de espumas que nos avisan de la contaminación de lo que un día fuera transparencia. Desde el centro del puente vuelvo atrás la memoria: aquí, por aquí, aproximadamente, me bañaba de niño; el río era otro; poderosas, bajaban sus aguas hacia el mar; cantarinas y limpias, llenas de vida. Podía ver los peces rondándome mientras yo daba mis primeras brazadas y aprendía a nadar de la mano segura de mi padre. Debía de ser, más o menos, por aquí; unos metros cauce arriba o abajo. Ahora no reconozco el río de mi infancia. Este puente en que estoy, según se dice (yo no sé si ello es cierto), es el segundo más alto de Europa. Bajo sus ojos, apenas pasa lo que fuera El Tajo, el Padre Tajo.
         Si Garcilaso volviera...



  [Imagenes: Puente de Castilla-La Mancha, sobre El Tajo, en Talavera de la Reina  © A.C.G.]

martes, 29 de mayo de 2012

De los tranvías

[Imagen extraída del blog De los tranvías]

         Una nueva prueba de la amistad de Elías Moro hacia un servidor es la inclusión de este tranvía fantasma en el blog tranviario por excelencia, De los tranvías, del que él forma parte como Tranviario de Servicio. Preciosa página al cuidado de Jose Ángel Cilleruelo donde se incluyen textos de diferentes autores y cuyo nexo es la palabra tranvía, ya aparezca esta en relatos, poemas, reflexiones, haikús, etc. Añadir mi pequeño texto a los ya recogidos hasta el momento, es algo que me ilusiona y quiero agradecer públicamente desde aquí. Una vez más: muchas gracias, Elías. Gracias, José Ángel.

lunes, 28 de mayo de 2012

La gente lo comenta


[Imagen recibida por e-mail]


La gente lo comenta, se masca en los corrillos,
hay un run-run de fondo por las calles y plazas:
que no hay quien se lo trague, que no somos pardillos,
que nos han engañado, robado, y hasta hay trazas
de que siguen haciéndolo sin rubor y sin treguas,
con la desfachatez que tienen los truhanes;
que, a pesar de los votos, se les ve a veinte leguas,
y nos quieren vender sensatez por desmanes.
Restan en Enseñanza, recortan en Salud,
y nos lo justifican en la herencia dichosa
que, dicen, recibieron. Mientras, la juventud
poniendo sin remedio los pies en polvorosa.  
Se la niega el futuro, al tiempo que los viejos
se siente traicionados después de tanta lucha.
Ellos, en cambio, actúan sin dudas ni complejos,
e insisten —y machacan—: que está huera la hucha.
Pero eso sí, no hay penas si hay que poner millones
para sacar a flote a ejemplares banqueros
que se irán de rositas, aun siendo unos hampones
que falsearon balances como buenos fulleros.
Si hablamos de Justicia se mueven los cimientos,
y con un ojo abierto se tapa la nariz
esa Insigne Señora, digna en sus fundamentos,
a quien, a veces, tratan como a una meretriz.
Vamos por mal camino. Hay pocos indignados
para la indignación que flota en el ambiente.
Si un día —cualquier día— hay revolucionados
que se revolucionan, no será casualmente.

domingo, 27 de mayo de 2012

Romancillo


[Imagen del Castillo de Loarre, tomada de Wikipedia]


A deshoras, desciendo
a los sótanos fríos
en los que aguardo a solas
mi llegada. Me miro
—nos miramos— y pienso
que ese desconocido
que viene hasta mi encuentro
no sabe que yo mismo
habito en sus preguntas
como él lo hace en mis signos,
sin que los dos sepamos
que somos como el río
que fluye sin saberse
desde el mismo principio
en que su piel de agua
empezó a abrir camino.
Sólo por un instante
observo sorprendido
que sostengo la sombra
de mi propio enemigo.

sábado, 26 de mayo de 2012

Estas manos


[Manos - Alberto Durero]

Más de cincuenta años que mis manos
envejecen conmigo. Sostuvieron,
apenas un muchacho, los gozos de la infancia:
el pan con chocolate,
el paloduz cortado en el sigilo
último de la tarde,
cuando el sol reflejaba
su murmullo de luz en la corriente
translúcida del río.
Sostuvieron cuadernos y tebeos;
más tarde, libros, pluma estilográfica,
y los primeros versos, y caricias
colgadas muchas veces en el aire,
y cuerpos de guitarra
por las esquinas del amanecer.
Estas manos supieron de números exactos,
números ordenados en filas y balances
que reflejaban números, tan fríos
como el amanecer del usurero.
Pero alzaron también coordenadas
que asentaban la luz. Y así, llegaron
a las regiones claras
en donde se preserva la amistad.
Vieron muchos paisajes estas manos,
muchos atardeceres en silencio,
para después, con tinta y con la calma
que da la compañía de uno mismo,
enarbolar palabras
con las que dar al mundo nuevos nombres.
Estas manos, amantes un buen día,
recorrieron regiones luminosas,
planicies, cordilleras, selvas hospitalarias.
Y en su cuenca de amor, dieron posada
a unos cuerpos, desnudos, indefensos,
recién amanecidos.
Estas manos, que miro con asombro,
comienzan a mostrar algunas manchas,
apenas una arruga indefinida,
quizá una lentitud que no tuvieran.
Mas, a pesar de todo, están abiertas
al cántico del tacto; al horizonte,
al son del devenir.
Se acompasan al ritmo de mi vida.
Y siempre están dispuestas a estrechar otras manos.

viernes, 25 de mayo de 2012

Aleluyas antes de una final


[Imagen: Portada del Diario AS, 25-04-12]


Una vela a San Mamés.
Él sabe por lo que es.

Otra vela por Llorente,
para que, feliz, lo cuente.

Otra por Esperancita,
para que esté calladita.

Por el buen juego, un velón.
¡Y el Athletic, campeón!

Ajedrez


[Jugador de ajedrez - Willi Neubert]


Un tablero de ajedrez
y un jugador enfrentado
a su propia lucidez.

Tablero: tiempo y espacio
delimitando el lugar.
Y la muerte, en él, rondando.

Gambitos, celadas, jaques.
Y la vida, disfrazada
de Arlequín, por los escaques.

jueves, 24 de mayo de 2012

Inventario


[Baile de disfraces]


Lo que busco y espero,
lo que perdí y añoro,
lo que tengo seguro,
lo que me hace dudar;
la razón y su fuerza,
el amor y su llama,
la mujer que me quiere,
su generosidad;
la palabra y su vuelo,
el silencio y su fruto,
el color, la mirada,
la música y el mar;
la amistad, la alegría,
la pasión, la esperanza,
el mañana, la calma
y la curiosidad;
el amor de mis hijas,
el calor de mis padres,
versos que dan respuestas
a tanto preguntar.
Esto es, a fin de cuentas,
cuanto me dio la vida:
tan simple y tan preciado.
¿Quién necesita más?

miércoles, 23 de mayo de 2012

Sentado, con amigos, a la mesa

[Imagen tomada del blog: "No digas nada, sólo déjate llevar]


De nuevo otra vez juntos, sentados a la mesa,
prestos a compartir el pan y la palabra,
a ponernos al día de cómo es nuestra vida,
a olvidar por un rato nuestras preocupaciones.
Tanto tiempo ha pasado que cuesta, en una tarde,
hablar de los caminos por los que transitamos,
de cómo nuestros hijos se nos hacen mayores
y de cómo nosotros sumamos experiencia.
Pero estamos aquí, compartiendo ese espacio
que la amistad trazó para hacernos hermanos.
En la amistad, el vino, ejerce de testigo.
Brindemos. Y que el gozo desborde nuestras copas.

lunes, 21 de mayo de 2012

Tiro de lira

[Juglar: pintura medieval]

La sombra en que defino
la identidad plural de mi presencia
precede mi camino,
y afirma mi existencia
como el espejo que es de mi conciencia.

Así, mientras habito
el cuerpo en el que soy, ya me disperso,
y en el silente rito
que da lugar al verso
de mí surjo total: uno y diverso.

El verbo, mientras tanto,
sigue siendo el espejo donde un día
fijé mi desencanto,
la duda que fulgía
y que fue, desde entonces, compañía.

El verbo me traspasa
con su puñal sonoro mientras vivo,
y en tanto que me abrasa,
invade, posesivo,
el eco en que me habito y soy cautivo.

En el verbo sostengo
mi propia sinrazón y mi memoria.
Desde el verbo provengo,
y cautivo en su noria
hacia el verbo regreso a ser escoria.

Contra el verbo batallo.
abocado a la cruz de la derrota;
y en el verbo subrayo
una presencia ignota
que a veces me da vida; otras me agota.

Fugaz e inútil gesto
que roza, sin embargo, el paroxismo.
Siempre vano pretexto
al borde del abismo
desde el que inicio el salto hacia mí mismo.

domingo, 20 de mayo de 2012

La piedra


[Imagen tomada del fondo de imágenes de HP, incluidas en mi ordenador]


Veo en la piedra
la firme resistencia, la voluntad
de ser, frente al paso del tiempo.
Veo en ella esa filosofía
de la quietud;
acaso la paciencia,
la estrategia precisa
para aguardar el peso del mañana.
Veo en la piedra
la belleza escondida,
la precisión arcana de la línea
que respira y sostiene
en sí misma la luz que ha de llegar.
La piedra nos enseña
a mirar a la bruma que se desliza lenta
y por la que avanzamos
sin posible retorno.
La piedra espera y no se desespera.
Luego el viento
y la lluvia y la nieve, lentamente,
esculpen y rescatan
el verdadero rostro de la piedra.  

sábado, 19 de mayo de 2012

Pollo con manzana

 
[Imagen tomada de la Red: aunque no es "mi pollo con manzana", ilustra adecuadamente]



Me gusta hacer el pollo con manzana:
receta natural —harto sencilla
hasta para el más torpe cocinilla—
que es, además de fácil, rica y sana.

Se toma entera una pechuga. Y, luego,
se la moja en aceite y se macera
con orégano y sal una hora entera
—pimienta, si se quiere—. Ya en el fuego

se pone una sartén de base gruesa,
sin mucho despilfarro enaceitada,
y, a la plancha, se dora la pechuga.

Mientras tanto, la fruta se atraviesa
y se la deja descorazonada.
Se añade a la sartén hasta que arruga.

Cuando caramelice, tendrá hecho
este sencillo plato. Buen provecho.

viernes, 18 de mayo de 2012

Ascensores


[Ascensores del Hotel Florida Norte]


           Sentado en un banco del hall observa el sube y baja de los ascensores; la gente que entra; la que sale; las veces que el ascensorista aparece sin acompañante alguno en la planta baja. Se fija en el uniforme de gala que éste viste, algo así como de capitán de fragata o algún cargo de esos de marina, que nunca, aún después de haber hecho el servicio militar, llegó a reconocer con precisión. Desde que está allí, inmóvil y observante, se le han acercado ya dos personas interesándose por su situación: si espera a alguien o necesita algo. A los dos les ha dado la misma respuesta: No, gracias; sólo observo. Con gesto de extrañeza, ambos no han insistido y se han alejado de él, yendo directamente a Recepción, donde han cuchicheado con el gerente del  hotel algunas palabras. Una hora más tarde es el detective del establecimiento quien le interroga: que qué es lo que hace; que si está hospedado; que si no es así no puede continuar allí. Perdone, le responde con una sonrisa, sólo observo. El detective, en cambio, endurece el gesto y le indica, no de muy buenos modos, que debe marcharse ya; sin más dilaciones. Le hace gracia la precisión en el hablar del detective: sin más dilaciones. No va a importunarlo; no va a dar ningún espectáculo. Se levanta sin prisa, vuelve a sonreírle al hombre y sale a la calle. Media hora más tarde regresa, acompañado ahora por un séquito de seis personas que portan varias maletas y baúles. Directamente va a Recepción. Pregunta por el gerente. Se identifica. Apenas tres minutos después todo el hotel parece estar en zafarrancho. El detective cae en la cuenta: Si el caso es que su cara me sonaba, pero, claro, sin maquillar quién iba a pensar que era el mismo que en la película aquella... ¿Cómo se llamaba...?

miércoles, 16 de mayo de 2012

Conciencia cívica




[Rosaleda © A.C.G.]




            Camino con un amigo por la ciudad, estamos en ferias. Pasamos junto a una Residencia de Ancianos. Su jardín, reventón al estallido de la primavera, se muestra esplendoroso. Algunos rosales, en las tapias que cierran el recinto, traspasan los muros y regalan su perfume a los paseantes. A nuestro lado, una señora, acompañada de una niña vestida de sevillana, se esfuerza por cortar de uno de ellos, el más vistoso, una rosa roja, indiferente a las miradas y comentarios de la gente. Mi amigo, molesto por la desfachatez de la improvisada jardinera, no se resiste y le recrimina su acción. La quiere la niña, responde la mujer, como si fuera el argumento con más peso jurídico del mundo. Y luego comienza una retahíla que tanto mi amigo como yo decidimos ignorar, acelerando el paso: ¿Y a usted qué le importa? Ni que fuera suya, tonto el haba. Vamos, que le importará mucho a él. Más vale que se meta la lengua por donde le quepa... Y sigue murmurando impertinencias. Tan orgullosa.

martes, 15 de mayo de 2012

Primera luz


[Amanecer © A.C.G.]


Abierta la ventana,
todo el fulgor del día ha reventado
de golpe en mis pupilas.
                                               Y la luz,
que hace posible los contornos,
los colores y el cuerpo de las cosas,
furiosa, me ha quemado,
y por unos instantes he sentido
lo que es saberse ciego.
                                         Mas al cabo
de esos breves segundos,
volúmenes, colores y distancias
han ocupado su lugar, y todo
se me ha mostrado igual que otras mañanas:
detenido y en orden.
                                      Sin embargo,
la mecha de la duda, ya encendida,
se consumía lentamente, al punto
de llevar a mi mente a preguntarse
a qué le tengo miedo. Nada es siempre
lo mismo y algún día
una luz parecida a la que ahora
ha cegado mis ojos,
me dará sombra y para siempre acero.
Mientras llega ese instante,
que no me falte nunca al despertar
la transparente miel de tu mirada.

lunes, 14 de mayo de 2012

Vivir

 [Imagen: Naturaleza muerta con absenta, de V. Van Gogh] 


 Exprimir del instante su néctar agridulce: 
eso es vivir desde que el tiempo es tiempo.

sábado, 12 de mayo de 2012

Revuelto de habas tiernas con jamón (*)


[Imagen tomada del blog: La cocina de jbravo]


Hoy traigo un cocineto de figón
para quienes les guste la verdura;
un rico plato, de especial textura:
Revuelto de habas tiernas con jamón.

Ya en el Mercado, cuido la elección
de la vaina, que nunca ha de ser dura,
pues es imprescindible partitura
en concierto de tal inspiración.

Lavo y trozo el producto, doro ajos,
incorporo el jamón, y a fuego lento
voy haciendo las habas con cuidado;

que no caben en esto los atajos.
Rompo huevos, revuelvo, y, al momento,
añado a mi ambrosía pan rallado.

Le doy dos vueltas más, sirvo caliente
y a gozar de un sabor verde y potente. 


(*) Ingredientes para dos personas: 

600 grs. de habas tiernas con su vaina.
3 dientes de ajo.
2 cucharadas soperas de aceite de oliva.
Jamón cortado en dados.
2 huevos.
1 cucharada sopera de pan rallado.

viernes, 11 de mayo de 2012

No volveré a escribir..., o deshojar la margarita


[Imagen tomada del blog: http://www.rosavallsformacio.tv/blog/]

No volveré a escribir, afirmo. Aunque se sabe
el refrán que asegura: Nunca digas jamás.
Mas hoy, en mis palabras, otra intención no cabe,
si bien alguien, adentro, me replica: quizás.

Escribí muchos versos, puse a punto mi nave
tantas veces que casi no pudieron ser más.
Y, después de escribirlos, nunca di con la llave
que abriese mi conciencia al son de su compás.

Hoy quedan esparcidos en un mar de cuartillas
—también en virtuales moléculas de luz—.
Y observo mi naufragio, náufrago en sus orillas;
extraño, entre los pliegues de su cara y su cruz.

No volveré a escribir, afirmo. Y, sin embargo,
el pensar en callar ya se me antoja largo.

jueves, 10 de mayo de 2012

El mar marea (soneto "barinero")


[Imagen tomada del blog: unmundodecruceros.com]

RELATA A SU AMADA NOVEDADES
DE LA NAVEGACIÓN.
(Soneto barinero*)


                                                                            * A Paco Castaño, que acuñó el término.

 
Supe que el mar, amor, me mareaba
al observar que el bar donde bebía,
sin advertencia alguna, se movía
y todo, alrededor, me amenazaba.

La cosa es natural —alguien trataba
de dar explicación a mi avería—.
Inconvenientes de la travesía.
Nada grave. Se cura con un cava.

Y pidió más champán. Pero mi estado
recomendaba huir de nuevos brindis,
y corrí hacia el lavabo de señoras...

Amor, no pienses mal: estaba al lado
y uno no andaba para trotes. Indis-
puesto, a puerto llegué tras unas horas.

miércoles, 9 de mayo de 2012

No pudo ser

 [Imagen tomada de Marca.com]

     El Athletic, que no fue el equipo que fuera en los cuartos o en semifinales, no pudo conseguir su primer título europeo. Es verdad que le faltó velocidad y precisión para desarrollar el fútbol que tantas veces ha exhibido esta temporada. Pero también lo es que el Atlético de Madrid, reforzado por el impresionante gol de Falcao en los primeros minutos del encuentro, supo gestionar e incrementar esa renta, no dando ninguna opción al equipo de Bielsa que, pese a la derrota, puede estar más que satisfecho por la temporada realizada: finalista europeo y de la Copa del Rey; segunda opción, aunque, eso sí, ante el omnipotente Barça, de conseguir un título este año.
      Con cierta tristeza por la decepción que habrá sufrido mi padre, del Athletic de toda la vida, y de tantos amigos seguidores de este club, pero también feliz en la alegría de esos otros compinches seguidores del equipo colchonero, vaya mi enhorabuena para los del Manzanares. Y, eso sí, ¡Aúpa Athletic! Vendrán más finales, y se acabará sacando la gabarra.

Un juego muy serio


[Hombre sentado ante la mesa. Museo Zabaleta, en Quesada (Jaen)]



El poeta no escribe... ¿qué le pasa al poeta?
La musa se ha mudado y no inspira ni inquieta,
que ha perdido la gracia, que ha perdido el humor.
El poeta se esfuerza y no llegan los versos,
hace malabarismos, busca otros universos,
y sólo, de la nada, se escucha su clamor.

En la calle, la gente, presa de la locura
que la ciudad contagia, camina con premura.
El poeta la mira y busca inspiración.
Y mira en sus adentros y en las hemerotecas,
en los libros de historia y en las páginas huecas
que se dejó olvidadas entre su corazón.

Pero nada le inspira y nada le emociona,
su mirada, vacía, en la noche se encona,
y así se queda mudo, con anhelante voz.
Y aunque atiende al silencio, el silencio se niega
a acudir al rescate, y la furia lo ciega.
Desesperadamente, se abandona a Berlioz.

La música le calma, pero sólo un instante,
enseguida regresa a su voz anhelante,
a la página virgen, a un sueño de cristal.
Y ensaya unas palabras, y tacha nuevamente.
Mil miradas ajenas se asoman a su mente,
y no encuentra la suya, que le hace tanto mal.

Ay, el pobre poeta, ¿qué será de su vida
sin un verso que atore la sangre de una herida,
que fluye, desbocada, en rojo manantial?
Mas, si el hombre un instante se sincera consigo
y por unos momentos no se mira el ombligo,
habrá de convenir que no le va tan mal.

Si los versos no fluyen, ¿será porque la musa,
tan ladina y meliflua, se muestra más abstrusa?
¿O será, simplemente, que él no pone tesón?
Lo más probablemente es que el poeta sea
todo menos poeta, y sólo verborrea
fuera lo que brotara de su pluma y su son.

Dese, pues, el poeta, a otras habilidades, 
y déjese de coplas, sonetos y verdades
que, al traducirse en rima, dejan de ser verdad.
Dedíquese, si quiere, a la literatura,
siempre desde el gozoso país de la lectura,
y olvide, si lo tiene, su afán de eternidad.

domingo, 6 de mayo de 2012

Club de jazz (*)


[En la imagen, interpretación de Ella Fitzgerald. En la mesa, en primer término, 
Duke Ellington y Benny Goodman. Fotografía de Herman Leonard.]



Perezosa, la mano
va despertando notas suavemente,
y el silencio da paso a la corriente
sugerente y serena del pïano.

Como rumor de arena
murmura a su compás la batería,
y el bajo, sigiloso, se confía
al ritmo que a la noche se encadena.

La voz de la mujer, honda y oscura,
se enreda en la volutas del tabaco,
y viene de muy lejos. De muy lejos.

Su cálida ternura
invita a ese lugar paradisiaco
donde el tiempo no existe en los espejos.


(*)  Este soneto raro (por la existencia de algunos versos heptasílabos) lo publiqué hace doce o catorce años en el Foro de Poesia.com, con algunas ligeras variantes, entre las que destacan los dos últimos versos, modificados ahora en favor, creo, de un mayor poder de sugerencia. Léase, a ser posible, con la voz de la Primera Dama de la Canción, de fondo.]
 

viernes, 4 de mayo de 2012

Angastaco en Talavera. Odisea XXI

[Una de las fotografías que nos hicimos como recuerdo de la visita. Detrás, La Colegial de Sta. María]


            Acaso alguno de los que os asomáis, aunque sea de tarde en tarde, a este blog, sepáis algo de él. Pues de él, y de su poesía, hablé aquí, en lo que pretendía ser una sección dentro de Verbo y penumbra que al final, dada mi poca constancia, quedó en agua de borrajas. Acaso otros, compañeros de viaje en el tantas veces traído Foro de Sonetos de Poesía.com, le recordéis por su buen pulso con el verso y la mesura y sensatez de sus opiniones. Pues bien, José Fernández Erro —aquel Angastaco—, en compañía de Marta, su esposa, pasó recientemente por Talavera. Con ellos paseé por mi ciudad y recorrimos algunos de los escenarios reflejados en mis Fragmentos de inventario.
            Charlamos de la vida, de la familia, de la crisis que reina tanto a un lado como al otro del océano, y que no sólo afecta al ámbito económico sino, más grave aún, a valores como la ética y la solidaridad. Reímos, también. Y brindamos por el encuentro con un vino manchego, que por algo estábamos en una zona que pertenece a esa Comunidad, Castilla-La Mancha, aunque por geografía, tradiciones y paisanaje en este rincón nos sintamos más cerca de Extremadura. Me dejó su último libro, Odisea XXI, que ya conocía a través de nuestra comunicación epistolar, pero que he releído con entusiasmo y gran placer. De su lectura, he entresacado estos apuntes:

            Odisea XXI es el último libro publicado por José Fernández Erro. Se trata del cuarto libro que da a la imprenta, después de Una mesa es un camino (Talavera de la Reina, 2004), del que fui editor; Lluvia del desolvido y Tangoneones (Buenos Aires, 2005) y Los caminos del día y de la noche (Buenos Aires, 2007). Cuatro libros (cinco poemarios) en los que se observa una unidad poco común; tanto en lo que a la forma se refiere, con abundancia de sonetos y poemas de métrica y corte clásico (sin olvidar aquellos otros en verso libre y blanco), como a la temática desarrollada, donde el viaje, como metáfora del propio discurrir del hombre, resulta elemento recurrente, y es interiorizado y abordado desde diversas perspectivas. Así, el paisaje, el vino, el cordero, la guitarra, el amor o la amistad son conceptos esenciales en continua reconstrucción.
            En Odisea XXI, el autor traza un paralelismo entre la epopeya de Homero y el diario fluir del poeta. Tanto la cita que abre el libro, de Pablo Neruda —Regresé de mis viajes. / Navegué construyendo / la alegría—, como los primeros versos del poemario —La vida fue dejando sus palabras / como estela de fugitivo barco—, son toda una declaración de intenciones. A partir de aquí, el poeta, acaso exiliado en su propia intimidad, comienza una navegación hacia sí mismo, mientras vislumbra allá en la lontananza el punto final donde todo concluye. Significativo, en este sentido, el poema Odiseo en la balsa:

Dios que amontonas las nubes en el cielo,
¿por qué con tanta furia nos impones
tus tormentas en las navegaciones?
¿Por qué tanto desdén y tanto celo?

Nuestra balsa en tus olas es pañuelo
a merced de enojosos poseidones
y ateneas de erráticos perdones
que sopesan consuelo y desconsuelo.

¿Por qué tantos naufragios, Dios del trueno?
Atrás Ogigia, nos ponemos viejos
navegando al amor por pontos lacios...

¿No basta con ser sabio y con ser bueno?
¿Por qué Dios del adiós está tan lejos
la costa del país de los feacios?

            No faltan en el libro referencias a Las sirenas, de las que, tras haber escapado, dice: Desde que dejé atrás aquellas islas / sigo escuchando el canto. Las sirenas / no apartan su canción de mi silencio. Ni tampoco a los compañeros y amigos que quedaron en un camino que, como es normal en toda vida, también estuvo jalonado de fracasos: Voy ahora a la deriva / navegando solitario / los pontos de mi memoria / están llenos de naufragios.
            Llegado a Ítaca, el poeta continúa extrañándose. No reconoce su patria y se pregunta: Si en verdad son de Dios los forasteros / ¿por qué no recupero mi querencia / cuando llego a mi patria de tan lejos?
            Al mismo tiempo, la voz del poeta se universaliza. No es una visión íntima, sino solidaria: voz del Hombre obligado a la búsqueda continua de su Ítaca; un país construido con el esfuerzo diario, y en donde, obligatoriamente, se ha de labrar la esperanza y la alegría. Así, el poema final termina: Ítaca es una suma de las Ítacas / donde el amor construye la alegría.
            Un libro, en resumen, cargado de significado y reflexiones en torno al viaje que supone el hecho de vivir, y en el que ningún verso viene a ser gratuito, sino que tiene razón de ser y peso propio. En definitiva, otro paso más, firme y esclarecedor, dentro de una obra solvente, alejada de cualquier concesión, que profundiza en una manera de decir con voz propia y en una poesía sin trampa ni cartón.

jueves, 3 de mayo de 2012

Entrego la palabra como un acto de fe


[Bodegón. Romeral]


Entrego la palabra como un acto de fe
—fe en los demás y fe en mi propia vida—;
como un acto de generosidad
con mis amigos y los que me ignoran;
entrego la palabra para expresar mi tiempo
y cuanto en esa caja de resonancia cabe:
el amor que me llena, los deseos más míos,
el ver que el mundo acaso se dé cuenta algún día
de que va hacia el fracaso por su mala cabeza.
Entrego la palabra para decir: “te amo”.
Por supuesto que a ti, cómplice y compañera,
pero también a aquellos que se dan a sí mismos
por hacer habitable su rincón en el mundo.
Entrego la palabra como quien lo da todo
con ánimo de hallarse en tal desposesión;
como quien se presenta desnudo ante la muerte,
y le dice: “Aquí estoy. ¿Qué más puedes quitarme?”
Entrego la palabra para alzarme al silencio.