Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

martes, 11 de junio de 2013

Mientras camino

[Sombra y río © A. C. G.]

La sombra va delante. Atrás, el sol
proyecta en el asfalto mi silueta.
En el cielo desnudo, el arrebol
incendia la mañana, aún inconcreta.
Un día más comienza, y no consigo
alcanzarme en la sombra que persigo.

La sombra y la mañana: tiempo lento
que fluye sin cesar ni desvarío.
Aburrido y silente baja el río,
dejando en las orillas su lamento.
Por esta geografía de mi infancia
pasa otro yo. También su circunstancia.


2 comentarios:

  1. Orteguiano te veo, amigo Antonio, además de machadiano. Y, sobre todo, en Camino. O sea: en forma. Lo de no conseguir alcanzar la propia sombra tiene mucha miga. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Orteguiano, machadiano, caminante... pues sí. En ello andamos, buscándonos en nuestras circunstancias y sus sombras. El poema, como puede deducirse fácilmente, se gestó durante una de mis diarias caminatas, cerca de una zona del río en donde de niño iba a bañarme con mi padre.

      Abrazos,

      Eliminar