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sábado, 19 de octubre de 2013

Historia vulgar


Miradlos cómo van a la deriva,
y, sin embargo, miran altaneros.
La culpa, por supuesto, es del escriba
y de la insidia de los mensajeros.
Ellos, que son los dueños del cotarro,
jamás manchan sus manos en el barro.

Miradlos, ejemplares y orgullosos,
padres modelos, próceres sin tacha,
su fe ni retrocede ni se agacha
ante los denunciantes ominosos.
Mantienen el poder, guardan su llave 
y burlan la Justicia: ya se sabe.



4 comentarios:

  1. ... Y que aguante su vela cada cual...
    (me da que hoy es la musa Cospedal)
    ...

    Suscribo de la cruz a la raya. Es difícil decirlo con mayor precisión.

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    1. El poema, tiene, Alfredo, sus meses,
      aunque se ajusta a tales intereses.

      Un abrazo.

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  2. Mi querido Antonio, se nos van los valores entre los dedos y estamos perdiendo toda coherencia.

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    1. Nunca mejor dicho, Lola. Si acaso, añadir aquello de: "y así nos va".

      Un abrazo.

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