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domingo, 24 de noviembre de 2013

Encadenado a ti

[Imagen tomada de aquí]

Encadenado a ti, levanto el vuelo
cada mañana al despuntar el día,
y aligerado por tu compañía
me dispongo a vivir a ras de cielo.

Predispuesto a volver a tu señuelo,
alimento de ti mi biografía;
y como el ave canta su alegría,
así yo canto mi pasión y anhelo. 

Tu cadena, que es hierro que no pesa,
me arranca del silencio y me da alas
mientras el mundo gira enloquecido.

De esta manera, preso en tu promesa
de cotidiana paz frente a las balas,
ileso y libre, amor, vuelvo a tu nido.

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Por supuesto, el del águila, im-presionante.

      Un abrazo. Y hasta mañana.

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  2. Magnífico soneto, Antonio. La pena es que huyendo tanto del ruido mundano, te escondes demasiado.

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    Respuestas
    1. Gracias, Pedro; aunque eso del esconderme no lo entiendo. Salgo de casa y vuelvo. Como siempre.

      Un abrazo. Y hasta mañana.



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