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martes, 26 de noviembre de 2013

Un ahora inhabitable


[© A. C. G.]

Asomado a la orilla del río de mi infancia,
imagino la mar, a donde llega.
Aunque, no la imagino: la recuerdo,
pues visité Lisboa algunas veces
y puedo revivir ese paisaje
donde O Tejo —mi Tajo—
se funde con la mar. Hoy lo rescato
de algún rincón de mi memoria; viene
pergeñado de luz aguamarina,
luz atlántica, mezcla
de anaranjados, grises y celestes:
sustancia cardinal de los colores
mientras el sol se oculta.
Y detrás de esta luz —de aquella luz—,
recuerdo —o he de decir, mejor: ahora imagino
a mujeres y hombres que transitan
sin prisa por los muelles, que contemplan
esa puesta de sol que desvanece
con sigilo y aprisa los contornos.
Y, mientras tanto, aquí, las aguas bajan
sin apenas rumor: calladas, muertas;
amordazadas aguas de otro río
que supo de mi piel tantos veranos.
Aquí todo está quieto. El aire huele
a podredumbre y cieno. 
Y El Tajo es un ahora inhabitable. 

7 comentarios:

  1. Buen poema, Antonio, y oportuno. Mientras regresaba esta mañana de Talavera oía la noticia de una original propuesta en el Puente Viejo (un esfuerzo común para iluminarlo por la noche, creo recordar), y me parece que estas palabras tuyas le van como anillo al dedo. Es una vergüenza (una más) el desprecio con el que son tratados algunos de los más valiosos "seres" de nuestro patrimonio natural. Habrá que seguir luchando (aquí y en Lisboa, con Garcilaso y con Pessoa como valiosos referentes, entre otros muchos) para que ese «ahora inhabitable» pueda algún día no lejano convertirse en un «hoy por fin a salvo»... Aunque me temo que para ello va a ser necesaria mucha, mucha insistencia. Desde aquí todo mi apoyo a esa iniciativa.

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    1. Alfredo, te había dejado una respuesta del todo errónea, pues no tenía ni idea de la concentración que se ha convocado para mañana en el Puente Viejo para reivindicar el agua del Tajo y en contra de la última normativa aprobada. Pensé, atendiendo a tu comentario, que se trataba de iluminar el puente con alguna función estética. O sea, que de lo que decía, y he borrado, nada de nada. Aunque quizá demasiado tarde, a ver si somos capaces de movilizarnos y devolver al "Padre Tajo" al menos parte de su pasada pujanza.

      Un abrazo.

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    2. Tenemos lo que nos merecemos. En el Puente no creo que fuéramos más de 200 ó 250 personas (quizá, hasta exagere).

      Nuevo abrazo.

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  2. Sucede que no siempre el devenir del tiempo, nos depara alegrías y hay que "desenfangar" no solo los recuerdos, si no la vida misma.

    No me han raptado, ni me he perdido más que lo que el maldito fango permite... así, lo único cierto es que, desde el silencio, no olvido a los amigos. ¡Un placer estar aquí!

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    1. Luisa, el placer es mío. Ojalá los próximos meses (ese 2014 que apuntan como el del inicio de la recuperación; yo lo dudo) acerquen nueva luz y renovadas alegrías. Bienvenida siempre.

      Un abrazo.

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  3. Creo que ya te comenté en otro poema fluvial que también en mis recuerdos guardo un rio, al que regreso (en un camino inverso, también imaginariamente desde este mar que ahora me ve pasear.

    Parece que el tiempo no ha envejecido en tu poesía. Siguen frescos esos versos tuyos con el mismo y delicado encaje de luz y de emociones de siempre. Me detengo en los sonetos de más abajo y encuentro en ellos la misma palabra viva y la vena profunda de otros tiempos.

    Un fuerte abrazo, amigo.

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    1. Tan generoso siempre, amigo. Simplemente, hacemos lo que se puede.

      Un abrazo,

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