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jueves, 9 de octubre de 2014

Niñez cercana

[Una de membrillos. Acuarela de Antonio Leiva]

En los membrillos,
oro viejo de otoño, 
niñez cercana. 

10 comentarios:

  1. Extraordinario. No me resisto a recomendarlo en facebook por su acierto total. Un abrazo y "chapeau" maestro; leo tu blog y sigo aprendiendo.

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    1. Como alguna vez has apuntado, la amistad puede hacer exagerados nuestros elogios: ese "maestro" no deja de abrumarme. Yo sí que aprendo leyendo a los que saben.

      Un abrazo.

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  2. Antonio, precioso haiku. Apuesto que los membrillos son talaveranos. Un abrazo

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    1. Gracias, Hilario. La ilustración de los membrillos la encontré en la red; por aquí, como bien sabes, los hay y no desmerecen a los del cuadro.

      Un abrazo.

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  3. Me encantó. Doy las gracias a José Luís por compartirlo. Un saludo desde Chile.

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    1. Muchas gracias por la visita. Y bienvenido a --como he dicho tantas veces-- "este rincón de verbos y penumbras".

      Un abrazo.

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  4. Los oros del otoño: eso sí que es riqueza. Ganas dan de salir a oler los campos y a tocar ese tacto tan peculiar de los membrillos y, por qué no, hincarle el diente a alguno. Seguro que, bajo la seducción de esta hermosa pincelada, nos asaltaría inevitable la pregunta de quién muerde a quién.

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    1. Es tiempo de membrillos, Alfredo: tiempo de otoño. Hoy, que llueve con ganas, dan ganas de meterse entrar en los fogones y cocinar una pócima dulce a base de membrillo y azúcar. A fuego lento y, a ser posible, en buena compañía.

      Gracias por la proximidad. Un abrazo.

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  5. Antonio: te has hecho esperar con tu cosecha, pero este espléndido haiku tiene el sabor de la mejor poesía. Todavía m estoy relamiendo con su pulpa.

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    1. Ya sabes, Elías, como es eso de las cosechas: nunca se sabe cómo acabarán por ser antes de la recolección. A veces, a pesar de las sequías, surge algún buen fruto. Acaso sea este el caso, valga la cacofonía.

      Un abrazo.

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