Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

viernes, 13 de febrero de 2015

En voz alta

[RAPSODA. Imagen tomada de la página euskomedia.org. 
En ella se indica que el dibujo, creado entre 1920-1930, es ánonimo.]


            En voz alta recita el poema que da por concluido. Se ajusta a la cadencia de los versos, al latido que habita en los acentos. Y se deja llevar por esa música hasta el punto final, donde el silencio, siempre incorruptible, dicta sentencia. Rotunda. Inapelable. 


4 comentarios:

  1. Sonidos enganchados a la piel de quien recita. Al menos eso ocurre en mi, eso dicen cuando colaboré en la publicación de un poemario. Bendita manera de aligerar al corazón. Tus entradas tan especiales.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lola, siempre tan generosa en tus comentarios. Gracias por la visita.

      Un abrazo.

      Eliminar
  2. En voz alta, querido Antonio, la poesía tiene un punto de dogmatismo y soberbia que hay que domesticar. Se pasa de frenada, como dice mi amiga Raquel lanseros. Yo prefiero la media voz, ese diálogo cordial del amigo que se sienta en el sillón con el libro en las manos, como el tuyo... Poesía a media voz. Siempre. Un abrazo entrañable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De acuerdo, maestro, "a media voz" también se puede recitar el poema. Supongo que se entiende que lo que yo quería decir es que no es lo mismo leerlo en silencio que, además, "oír la cadencia y captar el ritmo". Leerlo en voz alta, al menos en mi caso, me ayuda a matizar acentuaciones y corregir posibles chirridos.Por lo demás, por supuesto, estamos de acuerdo. Y gracias por esas referencias, siempre amables, a mis poemas.

      Un abrazo (ya, casi de semana blanca)

      Eliminar