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jueves, 5 de marzo de 2015

Crónica Bizantina (11)

[© C. E. L.]

            Por la Istiklal Caddesi (Avenida de la Independencia) llegamos a la Plaza Taksim, centro neurálgico y comercial de la ciudad. Esta larga avenida peatonal, que también puede recorrerse en el tranvía que la surca, no es muy diferente de multitud de calles y avenidas de otras ciudades. Ya la he visto en Estocolmo y Copenhague, en Londres y París. Aquí están las mismas tiendas que en aquellas capitales, marcas que se muestran idénticas por todo el mundo; de ropa deportiva, moda, electrónica, informática...: Adidas, Nike, Lacoste, Burberry, H y M, Mango, Zara, Canon, Nikon, HP, IBM... Y a sus puertas, músicos callejeros, algún malabarista, puestos de castañas asadas, pobres que piden. La misma opulencia y la misma pobreza, las dos caras de un mundo que se encoge, que borra fronteras y que, lejos de avanzar y ser más justo, ensancha la distancia entre las clases favorecidas y los parias de la tierra. Istiklal Caddesi (Avenida de la Independencia) es la representación exacta de lo que, hoy por hoy, nos trae ese invento llamado Globalización.

2 comentarios:

  1. Y ese invento, "la globalización" está lleno de contraluces, querido poeta; por un lado ha borrado las distancias geográficas y por otro ha mantenido las distancias económicas entre parias y aristócratas. La geografía planetaria se ha reducido; las injusticias se han ensanchado. Así que hay material de reflexión para nuevas crónicas bizantinas. Un fuerte abrazo.

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    1. Así es, amigo. Otra cosa que "duele" de esto de la globalización es la pérdida de identidades: esa monotonía de escaparates iguales en todas partes, al margen de las peculiaridades y tipismos de cada población o país. Es como para decir, para ver esto me doy una vuelta por la Gran Vía, pongo por caso. Todo esto sin entran en "jonduras".

      Un abrazo.

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