Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

sábado, 28 de febrero de 2015

Crónica Bizantina (5)

[© C. E. L.]

            Caminamos en grupo. De repente, un hombre joven nos aborda: Hola, soy Alberto, recepción del hotel. ¿Adónde vais? Buscamos un lugar para comer, responde alguien. Y entonces él nos indica el que dice ser el mejor sitio de Estambul. No muy lejos, muy bueno, barato. Gesticula y señala: recto, a la izquierda, más allá, dos calles... Después se aleja y nosotros seguimos a lo nuestro. ¿Le habéis visto en el hotel?, pregunta alguno. Me parece que no, alguien confirma. 

viernes, 27 de febrero de 2015

Crónica Bizantina (4)

[© A. C. G.]

La luz, que da sentido a los paisajes,
siempre es distinta y, sin embargo, llega
con vocación total de transparencia.
Aquí la luz, dormida ya, da paso
a un tiempo de neón que pone cerco
y un poco de misterio a las mezquitas.
Tiene magia también esta luz leve
que resalta perfiles. Se diría
que esconde la ciudad para mostrárnosla
idéntica y distinta, al mismo tiempo.


jueves, 26 de febrero de 2015

Crónica Bizantina (3)

[© A. C. G.]

            Sultanahmet, el barrio en el que estamos hospedados, a esta hora del atardecer anda muy concurrido. Lugareños y turistas se cruzan y se observan, o prosiguen ajenos su caminar: algunos lento, otros apresurado. Tiendas y restaurantes muestran escaparates cargados de color, y los tranvías cruzan con sus chirridos y sus campanilleos. A nuestro paso, un cementerio otomano invita a visitarlo, pero será más tarde, al día siguiente, cuando lo hagamos. Ahora, entre risas y bromas, admirados, seguimos rumbo a la explanada donde la Mezquita Azul, majestuosa, nos da la bienvenida. Y enfrente de ella, no muy lejos, también Santa Sofía, impresionante, nos saluda. Ya de noche, las luces de neón besan las cúpulas y llamean en las lanzas enhiestas de los alminares.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Lectura de Sagrario Pinto en Galería Cerdán

[Imagen tomada de: www.eldigitalcastillalamancha.es]

            Mañana, jueves, 26 de febrero, en la Galería Cerdán de Talavera de la Reina, a las 20,30 h., Sagrario Pinto dará una lectura de poemas.
            Sagrario, buena amiga e integrante de aquel grupo de jóvenes que a principios de los ochenta del siglo pasado fue el Colectivo La Troje —formado por Antonio Rubio, Alfredo J. Ramos, Agustín Yanel, la propia Sagrario y un servidor— ha publicado los libros de poemas, Noviembre (Col. La Troje, 1980),  La piel de la memoria (Premio Ciudad de Puertollano, 1999) y Las Miradas (Instituto Juan Gil-Albert, de Alicante, 2003), así como cuentos, novelas y teatro dirigidos a un público infantil: El cerezo del fondo del mar (Everest, 1989), La Casa de los días (Anaya, 2001), La señora Tormenta (Anaya, 2008), Momias en tránsito (Edelvives, 2012) y Los días de Castrosil (Anaya, 2013).
            Dedicada a la enseñanza durante un tiempo, actualmente ejerce como editora freelance de libros de texto. Además desarrolla una amplia actividad como animadora a la lectura y ha participado en distintos cursos de formación para profesores de educación infantil, primaria y secundaria en España, Reino Unido y Marruecos.
            La poesía de Sagrario es clara y cercana, aparentemente sencilla, cargada de sensibilidad y humanismo; su mirada apresa lo cotidiano para mostrárnoslo renovado y sin mácula. Poesía que nos atrapa desde el primer verso y nos conmueve, que nos enseña a ver y a reflexionar sobre nosotros mismos. Poesía para leer a solas, pero también para recibirla (y sentirla) desde su propia y personal voz. Por eso, a todos aquellos que os asomáis  a esta ventana, os digo que no lo dudéis y os acerquéis mañana a la Galería. Lo digo convencido de que nadie saldrá decepcionado.  



martes, 24 de febrero de 2015

Crónica Bizantina (2)

[© C. E. L.]

El vuelo fue tranquilo, azul el cielo.
De tarde en tarde, nubes impolutas
y montañas nevadas allá abajo,
y algún rayo de sol por la ventana
del pájaro de hierro en que volábamos.
Suave el aterrizaje. Sin agobios,
el preciso control de pasaportes.
Afuera, en la ciudad, atardecía
y un sol pálido y lento comenzaba, 
detrás de las mezquitas, a apagarse. 

lunes, 23 de febrero de 2015

Crónica Bizantina (1)

[© A. C. G.]
 

            Estambul. Estambul con sus resonancias históricas, sus sultanes y huríes, sus cimitarras y guerreros. Estambul otomano, Constantinopla romana y bizantina. Exotismo que una mente infantil imaginara hace ya tantos años.

            Estambul aguardaba, ajena sin embargo, a que nuestra mirada comenzase a medirla, a dejarse asombrar, a admirar su belleza. Y allí que nos plantamos, en grupo bullicioso y alegre, dispuestos a disfrutar de los pocos días de estancia, decididos a absorber de Estambul historia y perspectiva, voces de imán llamando a la oración, mezquitas y bazares, Bósforo azul, Gálata y Acueducto, dédalo urbano cargado de color y mercadeo. 

lunes, 16 de febrero de 2015

Acertijo, que no lo es



Dieciséis y veintiséis
de dos mil quince, en febrero,
son lo mismo. ¿No sabéis?
Yo lo reafirmo, y espero
que este acertijo y su son,
entre el verbo y la penumbra,
lo resuelva el corazón
de quien, por ser Alba, alumbra.

(En las calles de Estambul
nos sentimos a tu lado:
el tiempo parece anclado
junto a la Mezquita Azul.
Nos acordamos de ti,
y te mandamos un beso.
Tú estás también por aquí,
y nosotros de regreso.)


¡Muchas felicidades!

sábado, 14 de febrero de 2015

Mañana también es San Valentín




Mañana también es San Valentín.
El amor no precisa calendario
si hacemos de su afán principio y fin,
y de su altura el único escenario.
Así cada momento:
sin fechas, sin regalos, sin más cuento.



viernes, 13 de febrero de 2015

En voz alta

[RAPSODA. Imagen tomada de la página euskomedia.org. 
En ella se indica que el dibujo, creado entre 1920-1930, es ánonimo.]


            En voz alta recita el poema que da por concluido. Se ajusta a la cadencia de los versos, al latido que habita en los acentos. Y se deja llevar por esa música hasta el punto final, donde el silencio, siempre incorruptible, dicta sentencia. Rotunda. Inapelable. 


jueves, 12 de febrero de 2015

Presentación de "A este lado del Evila"



     Esta tarde, a las 19,15 h., en la Biblioteca José Hierro de Talavera de la Reina, acompañaré a mi amigo Pedro Tenorio en la presentación de su libro de poemas, A este lado del Evila, Premio VI Certamen "Poeta Juan Calderón Matador", 2014. Seguro que pasamos un rato agradable en torno a la buena poesía. Si tienes la oportunidad, acompáñanos. 

miércoles, 11 de febrero de 2015

Misterio en el sótano

[Imagen tomada de la red. Supongo que perteneciente a alguna película de cine negro]

         A punto de dar por terminada la novela recuerda al personaje secundario que dejó escondido en la asfixiante atmósfera de un sótano. Tenía para él planes precisos, pero entonces llegaron a las páginas otros individuos más dinámicos y seductores y quedó desterrado de la historia. Ahora se pregunta si el relato, tal cual está, es obra suya o de alguna mano conspiradora y ajena. Y como tiene la sensación de haber sido expulsado de su propio espacio, decide retomar la senda antigua. Así, uno a uno, del último hacia atrás, va destruyendo los folios escritos, los hallazgos, las estudiadas escenas, los seductores personajes. Hasta llegar de nuevo al sótano asfixiante, donde, para su desgracia, el olvidado secundario agoniza con un puñal en el pecho.

viernes, 6 de febrero de 2015

Presentación de "Para saber de mí" en Navalmoral de la Mata

[© A. C. E.]
 

Tal y como había anunciado, ayer, en el salón de actos de la Fundación Concha, de Navalmoral de la Mata, presentamos mi último libro de poemas, Para saber de mí. Para ello, estuve acompañado por Agustín Yanel, periodista y amigo de más de cuarenta años, y Luisa Arellano, poeta afincada en el municipio cacereño, a quien conocí a finales del pasado siglo, cuando coincidimos en el foro de sonetos de Poesía.comal que más de una vez me he referido en esta bitácora. 

En una noche de mucho frío, el salón de actos se nos quedó grande: apenas quince personas entre los asistentes; pocos pero escogidos, generosos oyentes que siguieron con atención las distintas intervenciones y entre los que, al final, firmé unos cuantos libros. De entre todos ellos, celebré de manera especial el poder saludar a dos personas: Jerónimo y Alejandro; el primero, compañero de profesión a quien no veía desde... (mejor no calculemos) y el segundo, con el que coincidí en el foro mencionado, sin que, hasta anoche, hubiéramos tenido ocasión de saludarnos personalmente. 

Tras la presentación del acto por parte de Carlos Zamora, responsable de la Fundación, tomó la palabra Agustín Yanel, quien comenzó advirtiendo que su recorrido por mi persona y obra no sería objetivo, contrariamente a la máxima que debe regir su profesión de periodismo, pues los años de amistad son tantos que se imponen a cualquier otra consideración. Así, tras comentar alguna anécdota lejana, habló de mi recorrido profesional, tan ajeno a la poesía, de galardones obtenidos, de títulos publicados...; todo ello con palabras afectuosas y cercanas que, por momentos, a punto estuvieron de ruborizarme. 

Posteriormente, Luisa Arellano presentó el libro, lo diseccionó con minuciosidad y creó la espectación adecuada entre los asistentes para que mi lectura fuese, como suele decirse, coser y cantar. Su aproximación al libro, además de generosa, fue afinada. Con su permiso, dejo aquí el contenido de su intervención, así como mi agradecimiento por su trabajo y amistad. 

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE ANTONIO DEL CAMINO
“PARA SABER DE MI”
  
Allá, casi en la prehistoria de Internet, existía un foro de literatura que se llamaba Poesía.com y en el que bajo diferentes nick, según costumbres de la época, coincidimos un grupo de personas enamoradas de la literatura en general y de la poesía en particular, a las que por siempre estaré agradecida por todo lo que me aportaron.

Con el tiempo y la confianza fuimos desvelando nuestros nombres, nuestros lugares de procedencia y mucho más tarde nos fuimos conociendo personalmente. Así supe que MIGUEL ARDILES se llamaba en realidad ANTONIO DEL CAMINO y que era natural y residía en nuestra vecina Talavera de la Reina.

Desde entonces presumo de ser su amiga y disfruto con sus trabajos, su magnífico hacer y su sensibilidad infinita.

Antonio del Camino es un poeta que nos atrapa, que nunca nos dejará indiferentes y cuya obra tocará lo más íntimo de nosotros.

A los que no lo conocéis, os aseguro que en cuanto leáis el libro que esta noche os presentamos, titulado… PARA SABER DE MI, vais a darme la razón…

Es el yo descarnado, el que surge en los versos y se apodera de principio a fin del yo poético, que en esta ocasión se aparta y arrodilla ante el amor, la entrega, la lucha por la superación del día a día, el respeto al otro y la amistad.

PARA SABER DE MI, es primordialmente un libro de amor… o mejor de amores, porque en él, recorremos todo un catálogo de amores desde la profundidad y belleza de la palabra.

El libro consta de un PÓRTICO que da paso a tres partes, tres observatorios para indagar en el alma del poeta:

El primero es VIVIR EN LAS PALABRAS
Seguimos caminando y encontramos AL PASO DE LOS DÍAS
Y como explosión gozosa llegamos al INVIERNO DERROTADO.


Desde el PÓRTICO, arranca el poeta, consciente de que lleva un tiempo sin mostrar su obra en un libro, de sus miedos, limitaciones, de su eterna búsqueda, y nos introduce en él con su poema “Tras un largo silencio”, desde donde ya nos advierte cual es su decisión y nos facilita con sus primeros versos, la entrada: “Así decido/ traspasar el umbral de las palabras/ y caminar…/ para saber de mí”

Empezamos con el primer observatorio: VIVIR EN LAS PALABRAS, y lo hacemos con dos poemas esclarecedores:

Uno es Encuentro: que es un poema corto pero de una intensidad inmensa, desde donde el poeta se deja, sin dilaciones, arrastrar y arrasar por la poesía.

El otro, Búsqueda: que al contrario, es un poema extenso con versos blancos de arte mayor, donde desde la necesidad de retomar la poesía… el poeta la busca y se hace preguntas como “¿dónde estaba esa fuerza que todo lo ilumina?” y entabla un cara a cara, un tú a tú entre el poeta y la poesía, ante esa necesidad eterna de complementarse a través de ella, de ser uno en la palabra y en los sentimientos.

Les sigue Razones para el canto: que es el primero de los nueve poemas restantes que forman VIVIR EN LAS PALABRAS.

Cada uno de estos poemas está precedido por una dedicatoria, y en ellos hace acto de presencia el AMOR.
El amor que Antonio del Camino, profesa a cada una de estas personas que él encadena a los versos, siendo la metapoesía el resultado y la causa de cada uno de estos poemas donde la forma, que el poeta maneja a la perfección, comienza a hacernos vibrar y a envolvernos desde la variedad que solo un maestro de la palabra nos puede ofrecer.

Y encontraremos las formas clásicas, con su rey el Soneto, los versos de arte mayor, de arte menor, el verso libre, blanco… unas rimas perfectas… todo en su lugar y en su momento, para gozo del lector.

El segundo observatorio es AL PASO DE LOS DÍAS.

26 poemas para conmocionar el alma.

Antonio del Camino sigue generoso dedicando poemas, regalando poemas desde la reflexión más profunda, desde el paso del tiempo, desde los versos para el Río Tajo… presente desde siempre en la vida del poeta y para la infancia… “Mi infancia son recuerdos de patio y de tebeos…”

También desde el minimalismo nos impone una TAREA… “Demostrarte a ti mismo que la luz es posible…”

Desde la constatación de la realidad cotidiana: “Han perdido los lunes su aliento de cuchillo”

Y nos regala Metáforas, con filo… “Un tablero de ajedrez/ y un jugador enfrentado/ a su propia lucidez…/”

O encontraremos el poema CUANDO EN CASA SE HABLABA CON VOZ QUEDA, que tanto me recuerda la poesía de Gabriel Celaya.

Con cada poema, con cada verso, Antonio del Camino nos acerca a sus viajes, a una tarde de lluvia y su melancolía; nos hace amar la vida reconociendo su finitud, pensar desde la más pura ironía o desde la clarividencia con que afrontar lo verdaderamente importante en estos tiempos eminentemente materialistas. Nos acerca a sus padres, en homenajes que haremos nuestros, porque solo un hijo y excelente poeta puede concebir en la palabra tanto amor y agradecimiento.

Hermanos, primos, amigos… estoy segura que todos identificables y superponibles con los nuestros gracias a que el poeta nos lleva de la mano por los vericuetos de la vida y de sus desenlaces:


Y llegamos al tercer observatorio, al INVIERNO DERROTADO.

Donde, como os decía al principio, el AMOR eclosiona e inunda todo…

En una nota a pie de página nos lo aclara y proclama a los cuatro vientos que hace veintiocho años, su camino se unió al de su MUSA, su mujer Carmen, la inspiradora y destinataria de este corpus al completo.

Por ello estoy segura de que una vez leído os pasará como a mí y la envidiaréis y felicitaréis por ser, estar y compartir la vida del poeta.

Diez poemas de AMOR trenzados desde las huellas de lo sucedido, del amor afianzado a base de circunstancias compartidas, de tiempo, de respeto, de ilusión y proyecto de vida.

Diez poemas que resumiré con el de menor tamaño, que no de grandeza, para no privaros de disfrutarlos en breves momentos en la voz de su creador. 

El poema que he elegido como colofón, se llama CANCIÓN AL ALBA y dice:

“Ay, amiga; ay, esposa, amada mía,
no arde la luz aún en la alborada,
y ya tu luz pastoreando el día.”

Y transitada la senda, Antonio del Camino, en la CODA, nos despide con mimo, y nos presenta al hombre que acompaña indivisiblemente al poeta para que así todos, podamos conocernos también en la palabra.

Muchas gracias.

A la salida, pareció que el frío había dado una tregua; la falta de viento y el calor humano de los asistentes fueron, sin duda, factores que contribuyeron a ello. Con esa sensación regresamos a Talavera, reconfortados y satisfechos; agradecidos por la hospitalidad y las muestras de amistad recibidas. Por todo, muchas gracias. 

martes, 3 de febrero de 2015

Del tiempo y sus posibles formas


[Reloj en la Torre de la Plza. de San Marcos - Venecia]


Tiempo es azar que pasa,
itinerario blanco,
página colectiva que escribimos
con sueños y trabajos,
horizonte que al fondo del camino
aguarda y alcanzamos.

Tiempo es un laberinto
que a todos nos contiene,
una interrogación a cada paso,
sendero que no vuelve,
palíndromo imposible que en la esfera
de los relojes muere.

Tiempo es agua de lluvia
que, lentamente, cala,
acaso una caricia que es cuchillo
y en silencio desgarra,
es la rueda sin peso de una noria
que conduce a la nada.