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lunes, 20 de julio de 2015

Al ceramista Antonio García Cerro



El pasado 2 de julio se inauguró en Talavera de la Reina un panel de cerámica, obra del ceramista, y gran pintor, Antonio García Cerro, homenaje al río Tajo y a los pescadores que antaño obtenían del buen río el producto que luego vendían por calles y mercados de la ciudad. Respetando la cerámica talaverana más tradicional, pero, al mismo tiempo, aportando su sello artístico inconfundible, Cerro nos ha dejado una obra grandiosa, no sólo por su tamaño (17 x 3 m.), sino, sobre todo, por su valor estético y, a mi juicio, reivindicativo. 

Cuando el Tajo por Talavera ha dejado de ser un río (sus aguas estancadas así lo demuestran), este hermoso panel viene a recordarnos la responsabilidad que la ciudad tiene en favor de su recuperación. Así lo veo, y así he querido expresarlo en el poema que aquí dejo, homenaje, sobre todo, a la obra de este ceramista único. Antonio, muchas gracias. 

Al ceramista Antonio García Cerro, celebrando
su mural cerámico, homenaje al Tajo
y sus lejanos pescadores,
con particular gratitud por su gran obra.

  
Aún más allá del barro y los colores
—la tradición latiendo en tu pintura—
el Tajo arrancas de su senda oscura,
y das vida a lejanos pescadores.

La magia de tu mano acerca el río
—aquel que fue, rotundo en su belleza—
mientras la luz que en tu mirada breza
transforma su presente, tan sombrío.

La memoria respira en el mosaico,
haciendo del ahora más prosaico
un mañana que mire hacia el ayer.

Y este rincón de tiempo inabarcable
—espacio de color y forma amable—
nos recuerda un trabajo por hacer.