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sábado, 31 de diciembre de 2016

Feliz 2017



Hace frío y niebla espesa. 
Dos mil dieciséis se acaba: 
esta noche es Nochevieja. 
Pero, a fin de cuentas, hoy
es solamente una fecha
que nos deja el calendario 
similar a las que vengan 
o ya se fueron. Que sea
un "Punto Cero" no es algo 
que de relojes dependa. 
Ojalá nuestros deseos 
no sean palabras huecas. 

¡Feliz 2017!

miércoles, 21 de diciembre de 2016

viernes, 18 de noviembre de 2016

Autorretrato cubista

No sé si será cosa de la edad, pero el domingo descubrí en mi rostro ciertas señales asimétricas, consecuencia de una, afortunadamente, ligerísima parálisis facial. Ello dio origen al poema que ahora comparto con vosotros: 

[Detalle de Las Señoritas de Avignon, de Picasso]

Mi rostro, sin por qué, se ha vuelto picassiano:
una ceja más alta, un ojo más caído,
la boca del revés, y el centro del oído
afilado lo mismo que puñal toledano.

Las palabras dan saltos mortales en mi boca.
Y el aire, por mis labios, entra y sale a su antojo.
Ante el espejo ignoro quién es el trampantojo
que se burla, me engaña y, frente a mí, se enroca.

El médico me ha dicho que, como una pintura
a medio hacer, un día coincidirá el reflejo
de quien soy con la vieja y exacta arquitectura
del hombre a que respondo y me niega el espejo.

Sólo queda esperar. Y mientras lo hago, escribo,
por ver si así recobro mi rostro privativo. 


miércoles, 9 de noviembre de 2016

Mensaje a vuela pluma





Las cosas pintan mal, querido amigo.
El mundo se nos vuelve reaccionario
 —nunca fuera un dechado de virtudes—
y el machismo, la insolidaridad,
la xenofobia y otras mil lindeces,
como jinetes del Apocalipsis,
campean a su antojo. Hasta las Bolsas,
siempre tan cuidadosas con lo suyo,
se echaron a temblar esta mañana.
Parece ser que Trump, ese misógino
que presume de serlo, ha conseguido
llegar a Presidente. Ya lo ves,
todo buenas noticias. Y no hay forma
de que el mundo se pare y nos bajemos.


Romancero



Entro y salgo. La luna está crecida.
Y todo el Romancero se me viene hacia mí,
inabarcable.

Cuando yo era más joven,
Jimena me contaba de sus cuitas:
de lo sola que estaba en el castillo
mientras Rodrigo andaba guerreando,
y sus hijas, aún niñas,
preguntaban de noche por el padre.
Yo la escuchaba atento, aunque, como ya digo,
joven, sin experiencia,
después nunca sabía qué decir, 
y así me limitaba a saber sus tristezas
y aguardaba con ella a que El Cid regresase.

También, en ocasiones, Jimena se ausentaba,
y el castillo se hacía menos hospitalario.
Entonces, Gerineldo —ya un fantasma fornido—,
deambulaba sin rostro los altos corredores,
y Delgadina —aquella
hija de un rey malvado—,
marchitaba las rosas más rojas de su sangre.

Ya no soy joven, pero
a veces entro y salgo, mientras la luna sigue
su curso y los romances
aguardan impacientes mi llegada:

Habita su prisión el prisionero,
a orillas de la mar va el Conde Olinos,  
Fernán González lucha por Castilla
y una casada infiel —la Catalina
coquetea otra vez con un soldado,
mientras que monte arriba, perseguida
por la fiereza fiel de siete perros,
huye una loba parda, ya cansada…

Todo sucede en mí por la extensión
sugerente y feraz del Romancero.

(¡Ay de mi Alhama!)


jueves, 3 de noviembre de 2016

Tempus fugit

[Reloj en la fachada del Ayuntamiento de Oslo © A. C. G.]


Cuanto escribo me salva ante mí mismo.
Me salva de momento
y da fe de quien soy, sin que pretenda
ser, más allá de mí, eternidad ni sueño.

Pues sé que viviré mientras aún vivan
las personas que me aman y que quiero,
mientras respire aún algún amigo
y comparta su voz con mi silencio.

Después, cuando ellos ya no estén,
el olvido vendrá lento y ajeno
a dejar una pátina invisible
de tiempo sobre el tiempo.

Entonces seré polvo y seré nada,
lo mismo que mis versos.  


domingo, 30 de octubre de 2016

Más sobre 1+1+1 Tres perspectivas

[© Carlos Ferreras Moraleda]

Carlos Ferreras Moraleda, fotógrafo, se encargó el pasado jueves de dar amplio testimonio gráfico de la lectura, ya comentada, en El Salvador. El resultado lo ha mostrado en Facebook: 57 fotografías que recogen diversos momentos del acto y, sobre todo, rinden homenaje a tan hermoso espacio. Por si algún visitante de esta página tiene curiosidad por ver tales imágenes, dejo aquí enlace a su muro. Una vez más, Carlos, muchas gracias. 

viernes, 28 de octubre de 2016

1+1+1 Tres perspectivas

[© C. E. L.] 

Como dejé anunciado aquí, ayer, en El Salvador, ante una sala "sorprendentemente" abarrotada, con la asistencia, entre el público, de los poetas Joaquín Benito de Lucas, Francisco Castaño, Ángel Ballesteros, Miguel Argaya, "Chuba Duruba" y Arantxa Oteo, entre otros, y escoltados por la hermosa obra de Vicente Martín Calderón, que actualmente se expone en este centro, ofrecimos una lectura de poemas Miguel Ángel Curiel, Pedro Tenorio y un servidor. 

Fue para mí fue un auténtico gozo y un privilegio, pues, El Salvador, antigua iglesia de inspiración mudéjar reconvertida en Centro Cultural, es un espacio único y acogedor que se presta a este tipo de actos; un acto que fue posible gracias a Miguel Ángel Curiel, quien se encargó de reservarlo y tuvo la amabilidad de invitarme a compartir con Pedro y con él mesa y palabra. 

Como bien se apuntaba en el título del encuentro, se mostraron tres perspectivas, tres formas diferentes de concebir y decir el poema. Así, tras la afectiva, generosa, y acaso algo exagerada, presentación que César Pacheco, como maestro de ceremonias, hizo de nosotros, dio paso la triple y variada lectura que, por los comentarios recibidos a su finalización, no decepcionó a los presentes. 

Tanto Miguel Ángel Curiel como yo hicimos un recorrido a través de los últimos libros publicados por cada uno, mientras que Pedro Tenorio, apoyado en la proyección de imágenes del Tajo, nos deleitó con una serie de poemas breves, de inspiración lírica, en los que el río es protagonista. 

Desde aquí quiero mostrar mi público agradecimiento, nuevamente, a Miguel Ángel por su amable invitación, al OALC por cedernos tan acogedor espacio y, sobre todo, a cuantas personas se acercaron a escuchar y compartir nuestra palabra. A todos, muchas gracias. 

lunes, 24 de octubre de 2016

Sorpresa

[© A. C. G.] 

Como quien mira el mar por vez primera,
como el que llega hasta sus playas y
se deja acariciar por el vaivén
sinuoso de las olas.
                                      
Así también, el niño que responde
a la voz del poeta,
cuando halla en la palabra que bucea
la caricia del mar.

sábado, 22 de octubre de 2016

Lectura en El Salvador

[© Miguel Ángel Curiel] 

Con el título 1+1+1 Tres perspectivas el próximo día 27, a las 19,30 h. en el Punto de Encuentro y Cultura El Salvador, de Talavera de la Reina, acompañado de los poetas y amigos, Pedro Tenorio y Miguel Ángel Curiel, ofreceremos una lectura de poemas, a la que desde aquí quedáis invitados.  

Aquellos que os acerquéis podréis apreciar tres modos distintos de entender el poema; tres sensibilidades diferentes con el objetivo común de dar con la palabra precisa, la que nombra y ordena, la que descubre y dice

Estoy seguro de que nadie saldrá decepcionado. Os esperamos.

viernes, 21 de octubre de 2016

Insomnio


            Late, en el silencio de la noche, el corazón del tiempo que se ensancha. Los fantasmas, las alimañas de la mente abarcan la sabana de las horas. Y el sueño que no llega. 

martes, 18 de octubre de 2016

¿Dónde las palabras?

[© A. C. G.] 

Dónde están las palabras, quién las siembra
para que el corazón las incorpore
precisas y sin mancha a su latido
y descifren el mundo con su vuelo.
Qué silencio profundo las genera
para que yo las oiga cada día,
para que en mi camino las ordene,
para que me traduzcan cuanto ignoro.

Dónde están las palabras: mariposas
de luz que tintinean
en una danza misteriosa y clave
y son capaces de borrar distancias
y abrir de par en par nuevos senderos.
Yo las acecho y mido, las rastreo,
y a veces se acompasan a mis pasos,
y, sigilosamente, vivas, libres,
de vez en cuando sólo, por sorpresa,
fingen que soy poeta entre mis dedos.

domingo, 16 de octubre de 2016

Regreso a Gálvez

[© C. E. L.] 


Corría mayo del año 78 cuando el joven que yo era por entonces comenzaba a trabajar en el Banco Central, destinado en la sucursal de Gálvez (Toledo), a 80 kms. de Talavera. Aún carecía de carnet de conducir y, por supuesto, de auto propio, por lo que tuve que hospedarme en uno de los dos establecimientos hoteleros que había en el pueblo, "Pensión Angelillo", donde, desde el primer momento, me sentí como en mi propia casa. Ángel y su esposa Carmen me acogieron con una familiaridad que iba más allá de la relación natural entre patrones y huésped, de modo que la distancia con los míos siempre se vio compensada por sus muchas atenciones. Un par de meses más tarde, coincidiendo con las vacaciones de verano, regresaron desde Madrid Ángel y Miguel, hijos de mis patrones, con quienes establecí un lazo de amistad que no ha ido sino creciendo con el tiempo y que, a su vez, me permitió integrarme en su amplia y "sanota" pandilla. Con ellos los meses de verano fueron una auténtica fiesta, y las fiestas del pueblo, a finales de agosto, un torrente de diversión en el que me dejé arrastrar gozosamente. En enero de 1982 abandoné Gálvez para integrarme en el Departamento de Organización del Banco, pero no por ello perdí el contacto con aquellos a los que siempre consideré como mi segunda familia. Desde entonces nos hemos visto en contadas ocasiones, algunas dolorosas, y aunque también ha habido largas temporadas de silencio entre nosotros, el afecto y proximidad establecidos no se han visto afectados. Gracias a Facebook, en los últimos tiempos retomé el contacto con Juanma, uno de los amigos integrantes de la larga pandilla, quien, recientemente, me propuso hacer una lectura de poemas en Gálvez, con la promesa de intentar reunir a todo el grupo, diseminado aquí y allá por los avatares lógicos de la vida. Establecimos la fecha, 15 de octubre, y ayer volví a recorrer la distancia que separa Talavera de Gálvez, por una carretera impecable, en nada parecida a la de aquellos años. Juanma había contratado un salón en el Acuario, hostal y restaurante que no existía en mi tiempo de estancia en el pueblo, mientras establecía contactos con unos y con otros para reunir a todo el grupo, y a algunos más, incorporados tras mi marcha, a quienes no conocía. En total, unas treinta y cinco personas que anoche aguardaban mi lectura. Al contrario que en otras ocasiones, no preparé ésta especialmente. Llevaba un planteamiento general, mucho material a mano y la tranquilidad que da el saberse entre amigos. Así, tras la presentación que de mí hizo Azucena, amiga del grupo y profesora de Literatura y Lengua Española en un instituto de Madrid, di paso a cuarenta y cinco minutos de lectura en donde hubo "chisnetos", "cocinetos", "historias de Gila", poemas de "Del verbo y la penumbra", "Para saber de mí", inéditos...; todo con la atención respetuosa de los presentes y esa complicidad que se respira en contadas ocasiones entre lector y escuchantes. Al final, tras los versos, la cena, la charla, la fiesta, el baile..., que de todo hubo, hasta que Carmen y este autor, a eso de las dos de la madrugada, nos retiramos a descansar. 

Esta mañana, a primera hora, de vuelta a Talavera. Feliz, satisfecho y agradecido al tiempo aquel que me dio oportunidad de poder conocer y llamar amigos a tan buenas gentes. A todos ellos, vaya desde aquí mi gratitud.    

martes, 9 de agosto de 2016

Luis Eduardo Aute

Me entero de que L. Eduardo Aute ha sufrido un infarto, del que, dentro aún de la gravedad, parece que se recupera. Ojalá el maestro esté pronto en plenitud y siga por muchos años al abrigo de Las Musas.

viernes, 29 de julio de 2016

Vår Frelsers gravlund *

[© C. E. L.] 

Aquí la muerte es parte de la vida,
y este silencio firme, hospitalario,
viva serenidad iluminada
por el verdor que todo lo rodea.
Aquí, en la piedra, algunas inscripciones,
acaso alguna cruz y alguna fecha,
y el viento hecho canción entre los árboles,
y el tiempo para siempre detenido.
La luz, en los paseos, se desborda
tras traspasar los muros de las ramas
de abetos, pinos, robles y cipreses,
y dibuja en el suelo caprichosas
formas donde se pierde la mirada.
Un nombre en una losa nos detiene.


* En este cementerio de Oslo descansan varios personajes ilustres noruegos; entre ellos, Henrik Ibsen y Edvard Munch

viernes, 1 de julio de 2016

Refugiados

[Imagen tomada de aquí]

Si miran hacia atrás ven sólo polvo,
muerte, desolación, terror, miseria,
la esperanza astillada entre el asfalto,
el llanto y la tristeza.

Caminan adelante sin un sitio
que pueda cobijarlos, sin certeza
de una vida mejor. Sólo caminan
huyendo de la guerra.

Y ven cómo les cierran el camino,
con alambres de espino y con fronteras,
quienes ven a su paso una amenaza
terrible, aún inconcreta.

Son hombres, niños, viejos y mujeres,
gentes de carne y hueso que desean
un trabajo, un hogar, paz... Como tantos
otros sobre la tierra. 

miércoles, 29 de junio de 2016

La llave

[Imagen tomada de aquí]

Tuya es la llave
de cuanto eres,
de lo que buscas,
de lo que tienes,
de lo que guardas,
de lo que pierdes,
de tus deseos,
de tus placeres,
de lo que sueñas,
de lo que quieres,
de tu misterio,
tus desnudeces,
de todos esos
que te sostienen:
rostros que estrenas
sin que lo esperes
y suman uno
frente a la muerte.
Tuya es la llave.
La vida, breve.


martes, 28 de junio de 2016

Vértigo


Acabada la noche,
da vértigo pensar en el mañana.
A su merced estamos, no hay remedio.

Como aquel anti-himno que cantaran,
geniales, Les Luthiers:
Perdimos,
                        perdimos,
                                            perdimos
otra
            vez. 


viernes, 24 de junio de 2016

La fuente


[Pozo Azul, en Las Merindades (Burgos) © C. E. L.] 

Está cerca de mí. Mana y construye
una canción con notas intangibles.
Transparente y sin fin, dichosa, fluye
por la montaña abajo, hacia posibles

arroyos que darán en más regatos
que confluirán en ríos y otros mares.
La música del agua y sus relatos
de ninfas, hadas, gnomos..., populares

historias que se cuentan en la noche,
al calor de la lumbre, en el invierno,
cuando la sed se sacia con el vino.

Miro la fuente y siento ese derroche
de luz que engendra un manantial eterno.
Bebo su luz... y sigo mi camino. 

jueves, 23 de junio de 2016

Baloncesto: Real Madrid, campeón de Liga 2015-16




[Imagen tomada de la web ACB.COM]

            En una serie casi impecable, donde el Barça partía con el factor cancha a su favor, el Real Madrid se proclamó ayer campeón de la Liga de Baloncesto 2015-16. Un éxito más de la mano de Pablo Laso, entrenador que ha venido a recuperar una época donde los títulos eran algo habitual en esta sección de la Casa Blanca.
            Han sido cuatro partidos de gran brillantez —sobre todo, el primero, ganado por el Barcelona en el último instante por 100-99, y el último, más igualado que el segundo y el tercero, en los que el Madrid rompió el partido con cierta facilidad—, cuatro partidos de los que gustan a un verdadero aficionado al Baloncesto.
            Pero no quiero hablar del desarrollo táctico y técnico de esta eliminatoria, de méritos o errores, de aciertos en los momentos claves o despistes que pudieron dar al traste con una reacción en un determinado momento. De lo que quiero hablar aquí, el verdadero motivo de estas líneas, es del instante inmediato a la finalización del último partido, del cierre de la eliminatoria: el público de Madrid extasiado con la victoria; los jugadores blancos celebrándola y los blaugranas, resignados. Y, acto seguido, técnicos de uno y otro equipo, jugadores de uno y otro equipo, saludándose cortésmente, consolando al contrario o recibiendo la felicitación de éste. Luego, tras recoger el título el capitán, Felipe Reyes, y ser nombrado mejor jugador de la final —MVP, que dicen los americanos— Sergio Llull, la entrada a los vestuarios, donde se desata la locura de los campeones, que recibirán la lógica felicitación del Presidente. Antes, en el pasillo que conduce a los vestuarios de cada equipo, alejados de las cámaras, la charla amigable entre Xavi Pascual y Pablo Laso, el abrazo de los dos técnicos, contrincantes durante la serie y compañeros más allá de la cancha.
            Dentro del vestuario del Madrid, la fiesta. Las bromas entre los jugadores, las canciones desafinadas y la celebración merecida. Pero, lejos de lo que sucede más de una vez en fútbol, ni una referencia despectiva al eterno rival, ni un mal gesto hacia el equipo que ha disputado hasta el último instante el título de Liga. Sólo la lógica alegría por la consecución del título, por la constatación del trabajo bien hecho.
            Por eso me ha gustado de siempre el Baloncesto. Por eso sigue siendo mi deporte. Real Madrid, enhorabuena. Y mi felicitación al Barça. 


martes, 21 de junio de 2016

El tiempo del Padre, de Beatriz Villacañas



EL TIEMPO DEL PADRE
Beatriz Villacañas
Colección Julio Nombela
Asociación de escritores y artistas españoles
Madrid, 2016


         En estos tiempos, en los que, con relativa frecuencia, es fácil encontrarse con libros de poesía donde muchos de sus versos muestran un cierto descuido, en los que se corta el verso sin una razón propiamente métrica y donde el lenguaje exigiría de una mayor depuración, es una suerte, una enorme satisfacción para este lector, tener entre las manos un libro como el de Beatriz Villacañas, profundamente sentido y, a la vez, escrito con tanta claridad, belleza y precisión.
         El tiempo del padre es un sentido homenaje de una hija a su progenitor. Sólo que, en esta ocasión, es el homenaje de una Poeta, Beatriz, a un Poeta, Juan Antonio Villacañas. De modo que sentimiento y belleza se aúnan en un poemario que, en esta época de prisas, acaso podríamos catalogar como raro, pero que es mucho más: un libro que trasciende el tiempo y aporta lucidez y reflexión: en torno al amor paterno-filial, a la memoria, a la muerte, a la permanencia de cada uno de nosotros más allá del final, cuando aún habitamos en el recuerdo de quienes nos amaron, a la propia escritura, al arte...
         La poeta escoge como forma predominante la lira; estrofa que su padre renovara más allá del hacer de nuestros místicos. Una forma que exige de recursos técnicos, de sentido musical, del adecuado vocabulario. Y Beatriz sale airosa —más que airosa— de tal empeño, y nos ofrece un conjunto de poemas sentidos, transparentes, musicales, sabios.
         El tiempo del padre no es un libro al uso. Es un libro que hará disfrutar a los buenos lectores de Poesía y al que se habrá de volver en más de una ocasión, pues sus poemas, en fondo y forma, están más allá de modas y experimentos.
         Como muestra de lo que el lector puede encontrar en él, dejo aquí el poema La palabra muerte no sabe de la muerte.

Con la palabra muerte
hace el poeta un juego de ilusiones,
el vate se divierte
con elucubraciones
y le da gravedad a sus canciones.

De tanto ser escrita
la muerte ante el abismo es sólo un eco,
un son que se marchita,
un fruto ya reseco,
una lamentación que suena a hueco.

Nada se le parece
a la muerte que viene cuando viene,
cuando el miedo nos crece
y el dolor nos contiene
y el alma junto al muerto se detiene.

No hay verso que la alcance,
no hay palabra que roce su misterio
ni el signo de su trance.
Sólo el silencio es serio 
en la ajena verdad del cementerio.

lunes, 20 de junio de 2016

Homenaje a Rubén Darío y Francisca Sánchez en Navalsauz



         El pasado sábado, invitado por los amigos José María Muñoz Quirós y Pepe Pulido, participé en el homenaje que el pueblo de Navalsáuz (o Navalsauz, que no tengo todavía muy claro cómo se escribe, ya que, habitualmente, lo he visto escrito sin tilde, aunque los propios del lugar lo pronuncian con acento) ofreció a la figura de Rubén Darío, con motivo del centenario de su muerte, y a la que fuera su compañera durante dieciséis años, Francisca Sánchez, natural del pueblo abulense.

El acto reunió a más de 100 personas, en un pueblo de una veintena de habitantes, y tuvo como pregonera a la periodista Rosa Villacastín, nieta de Francisca Sánchez, y autora de la biografía novelada La princesa Paca, como era conocida la compañera del poeta nicaragüense entre su círculo de amistades. Así mismo, se contó con la participación del actor Ramón Langa, que interpretó al propio Rubén Darío.
  
Durante el homenaje, realizado en distintas etapas a lo largo del pueblo, engalanado con la flor del piorno, característica de esta zona geográfica de Gredos, se leyeron textos del poeta homenajeado (deliciosa la narración de su visita a Navalsáuz —o Navalsauz— en burro, desde Ávila); otros, de autores que han colaborado en el monográfico que le ha dedicado la revista El Cobaya; e interpretaciones musicales a cargo de un dúo de flauta travesera y violonchelo.

El recorrido, que duró algo más de dos horas, se cerró con las palabras de agradecimiento de Rosa Villacastín, del Presidente de la Diputación de Ávila y del propio Alcalde de esta pedanía de San Martín del Pimpollar.

La celebración terminó con un refrigerio con limonada y productos de la tierra.

Dejo a continuación el poema con el que he colaborado en la mencionada revista:

CON TRECE AÑOS LEO POEMAS DE ADOLESCENCIA, DE RUBEN DARIO
(Editados en la imprenta G. Hernández y Galo Sáez - Mesón de Paño, 8 - Madrid, 1923)


             Viste
             triste
             sol?
             Tan triste
             como él,
             sufro
             mucho
             yo!

      Rubén Darío


Una tarde de otoño, con la lluvia
al otro lado del cristal, mi abuela
extrajo de un cajón, desvencijado,
un libro de poemas.

Contaba por entonces trece años
y había escrito mis primeros versos.
Ella me lo entregó como un tesoro
familiar y modesto.

Firmaba el libro aquel Rubén Darío,
cuando era adolescente todavía.
Mas, ¡cuánta gracia y fuerza en su lenguaje!
¡Qué claridad tan viva!

Aprendí sus poemas de memoria
Madrigales, Sollozos de laúd
y fui desde ese espacio hasta otro espacio
donde el mundo es Azul.

Muchos años después, encuadernado,
tengo en mis manos, esta tarde, el libro.
Los mismos versos y la misma lluvia.
Sólo yo soy distinto.


jueves, 16 de junio de 2016

El arte de gobernar



Política es gestión, y no otra cosa
que no sea mirar por todo el pueblo.
No cabe otra manera de vivirla, 
aunque algunos se empeñen en no hacerlo.
Administrar los bienes de la patria
—palabra abominable, si es pretexto
para hacer sayos de la capa ajena
y adaptarla a las reglas de su juego—
exige de honradez. No hay más excusas.
Ni promesas. Ni eslóganes. Ni cuentos. 

miércoles, 15 de junio de 2016

Una vez más con Don Antonio

[© Romeral] 

Todo dependerá de lo que busques
cuando te asomas a la Poesía.
Mas recuerda el mural del espejismo
que miente formas, luces y colores.
Así también, a veces, el poema
puede llegar a confundir, y entonces
se toma por exacto, y aun excelso,
lo que es materia de humo y vanidad.
Diferenciar las voces de los ecos.
Ya lo dijo, mejor que yo, Machado.

martes, 14 de junio de 2016

El poema

[Sedano - Las Merindades (Burgos) © A. C. G.]


En el poema
—esa ambigua materia a que respondo—
he puesto mi esperanza.
Él me salva del mundo y de mí mismo.
Él me quita y me da.
Él me define. 


lunes, 13 de junio de 2016

13 de junio: San Antonio



Aunque uno nunca ha sido de celebrar el Santo, siempre recibo con cierto agrado este 13 de junio, habitualmente ya metido en calores, y suelo escuchar, en la voz de Joaquín Díaz, el romance que comparto en esta entrada. Además, nunca olvido que un 13 de junio del 76, bajo un sol gallego bastante respetable, el joven que era entonces participaba sin entusiasmo de la Jura de Bandera, acto por el cual, quienes hacíamos la Mili, dejábamos de ser reclutas para alcanzar el grado de soldados. Pura casualidad, lo sé: lo de coincidir tal Jura con tal fecha, pero dato significativo para que, para bien o para mal... o para nada, me haga recordar cada año tal efemérides. 


sábado, 11 de junio de 2016

Lectura en el IES P. Juan de Mariana, "mi insti"

[© Pablo Rojas] 


Ayer, invitado por Pablo Rojas, profesor de Literatura del IES Padre Juan de Mariana, de Talavera, tuve un encuentro, en dos sesiones, con tres cursos de Bachillerato del Centro, para hablarles de Poesía, en general, y leerles algunos fragmentos de mi obra. 

Para mí fue un acto especial, ya que era la primera vez que leía poemas míos en lo que fue mi viejo Instituto, en donde comencé Bachillerato en el lejano curso 64-65. (Lo había hecho en otra ocasión, pero, aquella vez, en un acto conjunto). Precisamente, el pasado curso se cumplió el 50º Aniversario del Centro, motivo por el cual se publicó un libro, en el que colaboré con el poema que dejo más abajo. 

Vaya desde aquí mi agradecimiento al amigo Pablo por permitirme pasar un par de horas en compañía de estos jóvenes, y a ellos, por su atención y participación durante mi lectura. 

AQUELLAS CLASES DE LITERATURA
(I.N.E.M. P. Juan de Mariana - Curso 1968-69)


Gonzalo de Berceo, El Cancionero,
el galante Marqués de Santillana,
Juan del Encina, Gil Vicente, Aldana,
las Coplas de Manrique, El Romancero...

Francisco de Quevedo, Garcilaso,
Góngora, Calderón, Fray Luis, Boscán,
Teresa de Jesús, Lope, San Juan,
Las puertas del Infierno y del Parnaso...

Las Jarchas, El Mío Cid, El Ingenioso
Hidalgo de la Mancha, Galatea,
El Guzmán de Alfarache, La Odisea,
El verbo, iluminado y luminoso...

Aquellas clases de Literatura
despertaron la sed en mi mirada,
y, ávido adolescente sin coartada,
me di al placer febril de la escritura.

En un afán de luz, libre y furtivo,
trenzo palabras, sueño, canto, vuelo,
y, aun sin alzar jamás los pies del suelo,
en ese discurrir me sé más vivo.

Todo, por el imán y la andadura
de aquellas clases de Literatura.


domingo, 5 de junio de 2016

En la Feria del Libro


            Ayer, sábado, tocó una visita a la Feria del Libro de Madrid. El día invitaba a ello, pues aún podía pasearse sin que el calor apretara y un buen número de autores, en distintas casetas, de editoriales y librerías, se hacían fotos y firmaban ejemplares de sus libros a cuantos lectores se lo solicitasen.
            Era la hora del mediodía y para mi gusto, poco amigo de multitudes, había demasiada gente a lo largo del Paseo de Carruajes del Retiro, algo, por otra parte, bueno para la Feria y su vertiente —esencial— económica. Con menos muchedumbre, seguramente me hubiera detenido con más calma en más de una caseta y hubiera picado con algún que otro libro más, si bien pude hacerlo en la que firmaba Luis Eduardo Aute, con quien charlé unos minutos distendidamente y recordé el buen rato que compartimos tras la presentación en Madrid, hace unos años, del Premio Hiperión Baile de Máscaras, de José Manuel Díez. Naturalmente, me traje, con su particular dedicatoria, El SEXtO Animal, último libro de poemigas de esa larga serie que el polifacético autor comenzó con AnimaLhada.
            También pude saludar a Luis Landero, quien me firmó El Balcón en invierno, y me pidió que le diese un fuerte abrazo a su amigo Paco Castaño.
            Aute y Landero tenían un día tranquilo frente a las largas filas montadas ante esos personajes famosos de la televisión que firmaban sus libros, o algún que otro autor, desconocido para mí, de nombre casi impronunciable, ante el cual se congregaba una larga fila de adolescentes. Personalmente, lo agradecí. Pues, de otro modo, dudo de que me hubiera acercado a solicitar el favor de su firma.
            Una comida y larga sobremesa con los amigos Loles y Felipe puso colofón a un agradable día en la capital antes de poner de nuevo rumbo a Talavera.