Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

lunes, 4 de abril de 2016

El poema definitivo

[Variaciones sobre un mismo tema]


Mi afán es escribir
ese único poema que no logro
acabar de dar forma. Siempre el mismo:
espejo de su ser en otras voces,
aliento desolado en la extensión
del tiempo que me habita.
Y yo sigo escribiendo mientras vivo,
a la vez que el poema se transforma
al mismo tiempo que la luz me empuja
hacia la sombra que seré algún día.

Siempre el mismo poema,
rimado o no rimado,
medido o no medido,
con letra irregular y mano oscura
o apenas levantado
desde la misma punta de mis dedos
que teclean,
a su libre albedrío,
las letras que conforman esos versos.

Cuando se muestra, al fin, en el papel
ese poema
—que de nuevo es el mismo—
respira en él tan sólo
la mitad del sentir que me contiene.
Perdido entonces, por la nieve herida
de la página, intento
la solución al nuevo laberinto.

Y así empiezo otra vez
a renovar mi voz, con la certeza
de que nunca será la que me sueña,
de que nunca será la que preciso,
de que nunca será la voz
definitivamente, al fin, definitiva. 

4 comentarios:

  1. Eso es estar en la eterna busqueda, gracias a ello, te podemos seguir leyendo y disfrutar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, entonces, como dice el refrán, no hay mal que por bien no venga (guiño cómplice).

      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Mis poemas son sólo bocetos de ese definitivo del que hablas Antonio...qué cierto!
    Saludos,
    Sandra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, Sandra. Reiteramos bocetos con la esperanza de hallar ese poema definitivo que, ya de antemano, sabemos que nunca conseguiremos escribir. Y acaso ahí esté la magia.

      Gracias por la visita.

      Saludos.

      Eliminar