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lunes, 11 de abril de 2016

Ellos...



Ellos están ahí con sus mansiones,
sus coches deportivos y sus fiestas,
sus inversiones y sus beneficios,
sus círculos, sus yates, sus empresas.

Ellos están ahí con sus gimnasios,
su yoga de salón, sus veraneos,
sus selectos amigos, sus reuniones,
sus paraísos y sus tres por ciento.

Ellos van por la vida de elegidos,
ajenos al rigor de la justicia,
burlando normas, distrayendo leyes.

Ellos, innecesarios inquilinos
de una patria que toman por querida,
y usan, explotan, desmantelan, venden.


5 comentarios:

  1. No sé si ellos merecen un poema. Antonio. Solo dejan el ánimo vencido, como un trapo sucio y manchado por la derrota. Un abrazo.

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    1. Posiblemente, amigo, tengas razón: no se merecen un poema. Aunque también hay veces que viene bien un buen desahogo. Esto es buena muestra de ello.

      Un fuerte abrazo.

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  2. Ellos no se merecen el poema, pero si que les saquen los colores. Ellos no se merecen la labor poética pero sí la denuncia que lleva dentro.

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    1. También puede verse así, Benja. Pero, insisto, quizá lo que mueve muchas veces a escribir poemas como éste es la propia necesidad de desahogo.

      Un abrazo.

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  3. Lo peor no es que lo hacen sino que hay una mayoria que les aplaude incluso cuando sacan su dinero fuera para no pagar impuestos.
    Bien dicho y mejor contado.

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