Rastros (Busca por aquí cualquier entrada con palabras-clave):

viernes, 8 de abril de 2016

Lluvia y recuerdos

[Imagen tomada de aquí

Algo tiene la lluvia cuando invita
a acercarse al papel, tomar la pluma
y escribir unos versos, mientras moja
la cara externa del cristal.  Recuerdo
otros momentos grises, cuando era
apenas un muchacho que cruzaba
las mañanas, camino del colegio,
con la cartera al hombro y mucho sueño.
Vivían mis abuelos todavía
y en el patio crecían azucenas,
rosas, claveles, lilas y geranios,
y una celinda altiva, que se alzaba,
nevada y olorosa, en mayo, al cielo.
Vuelvo al otoño aquel. Llueve sin prisa,
con una mansedumbre que se ajusta
al aliento pausado de la tierra,
y yo, con pantalones cortos, cruzo
San Francisco, La Plaza, Arco San Pedro,
dejo atrás Villatoya y frente al cine
que todos conocemos por Mariana,
entro en el caserón que hizo de escuela,
y me siento en mi mesa, y saco un libro.
La clase, casi a oscuras, tiene un halo
silente de tristeza, y los alumnos
—en grupos, por edades— se suceden
para dar la lección, con el maestro. 

Y de repente surge un latigazo
de luz, y luego un trueno. El viento sopla
y se viene a colar por las rendijas
del viejo caserón, desvencijado.
Oigo otra vez la vieja cantinela
de la tabla del seis..., de la del siete...
y pasa la mañana, hasta que llega
el momento de orar: las doce; el Ángelus...

No sé por qué de pronto, esta mañana,
movido por la lluvia que golpea
mansamente el cristal, he recordado
los días de mi infancia. Tiene el tiempo
un no sé qué de noria que no cesa.



6 comentarios:

  1. y demos gracias que podemos recordar los tibios momentos de infancia y aprendizaje
    saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, Omar. Gracias por la visita y tus palabras.

      Un cordial saludo.

      Eliminar
  2. Qué bellos y melancólicos recuerdos. Me gusta mucho como van fluyendo lentamente, al igual que esa lluvia en el cristal que los provoca.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Luisa. Da gusto tener lectoras como tú.

      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  3. De ese poder evocador de la lluvia, querido Antonio, también participa la poesía; los días de tu infancia pertenecer a un canto generacional que vivió en el mismo mapa del tiempo secuencias similares. Un emotivo apunte repleto de buena poesía. Feliz jornada desde Rivas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus generosas palabras, José Luis. Feliz fin de semana.

      Un fuerte abrazo.

      Eliminar