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domingo, 22 de mayo de 2016

De excursión a Vascos


            Ayer visitamos Vascos, ciudad hispano-musulmana a una hora, aproximadamente, de Talavera, fundada hacia el siglo IX y abandonada en el XII, sin que se conozcan con exactitud las causas que provocaron su desaparición. Cualquiera que desee conocer más sobre ella puede acudir a esta interesante página, por lo que no entraré en detalles respecto a lo que sus ruinas ofrecen, ni divagaré sobre la impresión que su contemplación y la del paisaje donde se encuentra causan en el visitante. Sí diré que bajo el magisterio del amigo, arqueólogo y profesor César Pacheco un grupo, en torno a las cuarenta personas, pudimos disfrutar de una maravillosa sesión de historia, respirar aire puro, contemplar el encajonamiento del Río Huso en su encuentro con el Tajo, y, en algún caso también, quedar a merced de los estragos causados por las alergias primaverales; algo que mereció la pena dado el festín de Historia que nos dimos, y ese refrigerio final ofrecido por los más previsores —Pilar, Marisol, Paco, Cirilo...—, que puso la guinda a una memorable jornada. 

2 comentarios:

  1. Ruina memorable, sin duda. Recuerdo bien los vericuetos que tuvimos que sortear para poder llegar a ella hace unos años. No sé si se habrá mejorado el acceso. Tal vez algún día los misterios que esconde salgan a la luz.

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    1. Memorable ruina, Alfredo. Y el camino, igualito, igualito...; vamos, horroroso. Eso sí, merece la pena hacerlo.

      Un abrazo.

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