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miércoles, 1 de junio de 2016

Elucubraciones...


 
         
                                   A Hilario Barrero,
                                   y su Cuaderno de Humo


Publicó en Nueva York, dirán un día,
cuando me haya marchado al otro barrio
y alguien hable de mí como de alguien
que escribiera en su vida algunos versos.
Y al oír tal aserto, otros, acaso,
se harán de mí una idea equivocada:
la de un poeta siempre preocupado
por alzar su palabra sobre el tiempo.

Pero quiero advertir, cuando aún respiro,
de que escribo sin más, sin ocuparme
del destino final de mis poemas.
Si acaso, en mi lejana juventud,
lo hice al buscar las mieles de algún premio;
hoy sólo atiendo al acto de escribir.

Publiqué en Nueva York porque un amigo
me brindó la ocasión, y, generoso,
me dio cobijo en su revista... y, bueno,
también alimentó mi vanidad.
Mas como todo lo que nos ocurre,
en el cuaderno de mi biografía
habrá de ser un dato más, apenas
una anécdota simple que algún día
alguien, quizá, comente al recordarme. 





12 comentarios:

  1. Aquí comienza la mañana y leer este poema no solo me pone el motor el corazón en marcha, sino tambien me llena de emoción. Por este poema, Antonio, bien vale una misa, o un Cuaderno de Humo. Muchas gracias.

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    1. Muchas gracias, Hilario. Sin ti el poema hubiera sido imposible, y yo nunca hubiese publicado en la ciudad de los rascacielos. Guiño cómplice, con un abrazo.

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  2. Con Antonio, repito sus versos. Un abrazo Hilario.

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    1. Miguel, celebro la coincidencia. Bienvenido a la página.

      Un abrazo para ambos.

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  3. También me sumo (sin ritual japonés). A los versos y a los abrazos. Un lujo estos Cuadernos. Su Humo sigue el rumbo de los viejos barcos que atravesaban el Atlántico en largas travesías, llenas de ilusión e incertidumbre. Hoy la Red alivia el recorrido. Pero se mantiene intacta la emoción de que el oleaje de las palabras pueda servir para unir lejanas tierras.

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    1. Gracias por tu reverencia no japonesa. Insisto: gracias a vosotros por vuestra generosidad. Voy a salvar este humo a ver si podemos seguir haciendo una larga travesía. Abrazos.

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    2. Tú lo has dicho, Alfredo: un lujo estos Cuadernos, por mucho que Hilario quiera "descargar" su "culpa" en nosotros.

      Ojalá que la travesía del Humo sea larga y el camino provechoso (echando mano de Kavafis).

      Un abrazo a ambos.

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  4. Añadido: veo que, azar favorable (o será por hache o por b), nos hemos juntado en el rincón de Antonio parte de la parte más veterana de la tripulación del Navío. A ver si se pasan tambien Sérvulo, Gómez Yebra, Pepe Luna y Santos... Y el que llegue el último, que traiga el ron.

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    1. Alfredo, la puerta está abierta y la mesa y sillas preparadas. Café hay, y el ron, lo traiga quien lo traiga, sera bienvenido.

      Abrazos.

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  5. No, hombre, el ron lo pongo yo! Por cierto, hoy han salido, espero que no en un viejo barco, vuestros ejemplares. Dad señales de humo cuando lleguen.

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    1. Confío, Hilario, en que el trayecto Nueva York/Talavera sea menos difícil que el Mérida/Talavera, en el que se han perdido ya hasta tres envíos del amigo Elías Moro.

      En cuanto el humo asome a mi buzón, ahí que estaré yo, con la manta dispuesta, haciéndote señales.

      Un fuerte abrazo.

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