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sábado, 11 de junio de 2016

Lectura en el IES P. Juan de Mariana, "mi insti"

[© Pablo Rojas] 


Ayer, invitado por Pablo Rojas, profesor de Literatura del IES Padre Juan de Mariana, de Talavera, tuve un encuentro, en dos sesiones, con tres cursos de Bachillerato del Centro, para hablarles de Poesía, en general, y leerles algunos fragmentos de mi obra. 

Para mí fue un acto especial, ya que era la primera vez que leía poemas míos en lo que fue mi viejo Instituto, en donde comencé Bachillerato en el lejano curso 64-65. (Lo había hecho en otra ocasión, pero, aquella vez, en un acto conjunto). Precisamente, el pasado curso se cumplió el 50º Aniversario del Centro, motivo por el cual se publicó un libro, en el que colaboré con el poema que dejo más abajo. 

Vaya desde aquí mi agradecimiento al amigo Pablo por permitirme pasar un par de horas en compañía de estos jóvenes, y a ellos, por su atención y participación durante mi lectura. 

AQUELLAS CLASES DE LITERATURA
(I.N.E.M. P. Juan de Mariana - Curso 1968-69)


Gonzalo de Berceo, El Cancionero,
el galante Marqués de Santillana,
Juan del Encina, Gil Vicente, Aldana,
las Coplas de Manrique, El Romancero...

Francisco de Quevedo, Garcilaso,
Góngora, Calderón, Fray Luis, Boscán,
Teresa de Jesús, Lope, San Juan,
Las puertas del Infierno y del Parnaso...

Las Jarchas, El Mío Cid, El Ingenioso
Hidalgo de la Mancha, Galatea,
El Guzmán de Alfarache, La Odisea,
El verbo, iluminado y luminoso...

Aquellas clases de Literatura
despertaron la sed en mi mirada,
y, ávido adolescente sin coartada,
me di al placer febril de la escritura.

En un afán de luz, libre y furtivo,
trenzo palabras, sueño, canto, vuelo,
y, aun sin alzar jamás los pies del suelo,
en ese discurrir me sé más vivo.

Todo, por el imán y la andadura
de aquellas clases de Literatura.


5 comentarios:

  1. Hermosa ocasión, Antonio. Seguro que alguna vocación por la escritura se despertaría o se consolidaría con tu presencia en las aulas. También el Mariana fue, aunque tardía y fugazmente, mi instituto. Y de él guardo excelentes recuerdos, ligados sino al descubrimiento de la literatura, como en tu caso, sí al hecho de que escribir podría merecer la pena. Qué bien ligados en el poema los grandes nombres. Un abrazo

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    1. Sí me ha hecho ilusión, Alfredo, aunque no fuesen las aulas en las que nosotros estudiamos.
      Gracias por esa aprobación al poema.

      Respondo aquí mismo a tu apostilla: entendí que el sino de "sino" era "si no..." (guiño cómplice)

      Un abrazo.

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  2. Y donde dice «sino» debe leerse «si no», que si no no se entiende lo que quiero decir, sino lo que a la rata adversativa se le ocurre. A.

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  3. Gracias a ti, querido Antonio. Gracias por tu esfuerzo de sintetizar tu trayectoria como poeta y el despertar de tu vocación que seguro habrá llegado a alguno de nuestros alumnos amantes de la lectura y la escritura. Cuento contigo para el año próximo y también con Alfredo J. Ramos, a quien de haber sabido que también había pasado por las aulas del Mariana, habría solicitado colaboración para ese libro del cincuentenario. Un saludo.

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    1. Insisto, Pablo: soy yo el agradecido. Seguro que si sus obligaciones se lo permiten, Alfredo estará encantado de ese posible encuentro con tus alumnos.

      Un abrazo.

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