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miércoles, 15 de junio de 2016

Una vez más con Don Antonio

[© Romeral] 

Todo dependerá de lo que busques
cuando te asomas a la Poesía.
Mas recuerda el mural del espejismo
que miente formas, luces y colores.
Así también, a veces, el poema
puede llegar a confundir, y entonces
se toma por exacto, y aun excelso,
lo que es materia de humo y vanidad.
Diferenciar las voces de los ecos.
Ya lo dijo, mejor que yo, Machado.

4 comentarios:

  1. «Materia de humo y vanidad», y finalmente, y menos mal, de olvido. Qué razón tenía don Antonio. Y qué difícil es a menudo, con tantas prisas y tanto ruido, pararse a distinguir las voces de los ecos. O hasta, simplemente, pararse.
    Veo que va creciendo un conjunto nuevo de poemas bajo el signo de la respiración. Que no decaiga.

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    1. Así es, Alfredo. Escribimos "mientras respiramos". Y en ello andamos. A ver cuánto dura.

      Un abrazo.

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  2. Esa coda final es siempre una lección de vida, una brújula ética que permite sondear contraluces. Lo dijo don Antonio y lo reiteras con ese verbo necesario que tanta cadencia tiene. Cuánto envidio tu sentido del ritmo, el claro son de tu taller diario. Un fuerte abrazo, poeta.

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    1. Gracias, José Luis, por tus palabras. El endecasílabo que me dejas: "El claro son de tu taller diario", no tiene precio.

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