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viernes, 29 de julio de 2016

Vår Frelsers gravlund *

[© C. E. L.] 

Aquí la muerte es parte de la vida,
y este silencio firme, hospitalario,
viva serenidad iluminada
por el verdor que todo lo rodea.
Aquí, en la piedra, algunas inscripciones,
acaso alguna cruz y alguna fecha,
y el viento hecho canción entre los árboles,
y el tiempo para siempre detenido.
La luz, en los paseos, se desborda
tras traspasar los muros de las ramas
de abetos, pinos, robles y cipreses,
y dibuja en el suelo caprichosas
formas donde se pierde la mirada.
Un nombre en una losa nos detiene.


* En este cementerio de Oslo descansan varios personajes ilustres noruegos; entre ellos, Henrik Ibsen y Edvard Munch

2 comentarios:

  1. «Tierra grave» o «País tumba», tiendo a leer, mocosuena mocosuenae, en ese impronunciable título cuya última palabra supongo que vale por "cementerio". El soneto describe con gran acierto lo que las imágenes muestran y, además, despierta la imaginación y la piedad. Siempre me ha parecido una costumbre propia de buenos viajeros visitar mercados y camposantos. Esto último ya está. A ver si nos dejas alguna muestra de lo otro. O de lo que te plazca, claro. Espero que haya sido un viaje placentero. Un abrazo.

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    1. La visita a este cementerio fue un poco de rebote, cuando veníamos de visitar la Iglesia de Gamle Aker, el edificio más viejo de Oslo, del siglo XI. En una de las entradas del camposanto vimos un plano en donde estaban señaladas las sepulturas de Ibsen, Munch y otros personajes ilustres, y entramos (y nos demoramos) gozosamente. La sencillez de los enterramientos y el mucho verde invitan al paseo (había gente que lo hacía en bicicleta) y alejan del lugar cualquier idea fúnebre, más allá de lo que apunto en el primer verso. También visitamos el Mercado del Pescado de Bergen, pero éste ya está muy modernizado y me recordó bastante a La Boquería de Barcelona, por los puestos y bares (incluso algún restaurante) que se concentran en él. Algo apuntaré en la crónica que escribo, aunque será en prosa.

      El viaje, efectivamente, placentero: muy placentero.

      Un abrazo.

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