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miércoles, 9 de noviembre de 2016

Mensaje a vuela pluma





Las cosas pintan mal, querido amigo.
El mundo se nos vuelve reaccionario
 —nunca fuera un dechado de virtudes—
y el machismo, la insolidaridad,
la xenofobia y otras mil lindeces,
como jinetes del Apocalipsis,
campean a su antojo. Hasta las Bolsas,
siempre tan cuidadosas con lo suyo,
se echaron a temblar esta mañana.
Parece ser que Trump, ese misógino
que presume de serlo, ha conseguido
llegar a Presidente. Ya lo ves,
todo buenas noticias. Y no hay forma
de que el mundo se pare y nos bajemos.


6 comentarios:

  1. Eso es lo malo, que no podemos bajarnos del mundo. Pero bueno, siempre quedará la poesía.

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    1. Así es Mari Ángeles. La poesía, que, para bien o mal, me temo que no es un arma cargada de futuro.

      Un abrazo.

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  2. Lo apocalíptico nubla los ojos con rincones de sombras; el nuevo inquilino de la casa blanca no difiere mucho de los personajes que dirigen la política de Rusia, Corea, Arabia saudí, Turquía o Venezuela... Yo ando estudiando de nuevo las máximas de Maquiavelo para intentar entender la mentalidad del hombre de estado: me temo que la sensatez queda muy lejos de estos políticos, así que el viaje será largo y penoso... Un abrazo, porque al menos nos queda la belleza feliz de tu poema.

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    1. Es cierto que cada vez, aquí y allá, estamos en manos de políticos más que peligrosos. Quizá porque los partidos de toda la vida, más o menos socialdemócratas o de izquierdas, no han sabido dar soluciones a los muchos problemas derivados de eso que se dio en llamar "Globalidad". Toquemos madera. Nos queda la Belleza, pero como en aquel poema de Alberti, "las palabras entonces no sirven: son palabras". Y ahí sí que da miedo.

      Un fuerte abrazo.

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  3. Pues así andamos, entrumpados, trumpeteados, putinizados, erdoganídicos, madurativos, lepenicientes... Me gustaría encontrar alivio en razonamientos como el que hace Morante, pero nóminas así (los nombres del mal) sólo sirven para aumentar el desasosiego. Y acrecientan el temor de que cunda el ejemplo en próximas elecciones: en Francia, Austria, Holanda. Alguna forma de resistencia útil tendremos que encontrar, antes de que la zombificación general provoque la catástrofe. Tiempos duros, sin duda. Van a exigirnos, lo están haciendo ya, máximas alertas. Un abrazo.

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    1. Así anda la cosa, Alfredo. Y como no podemos bajarnos en marcha habrá que seguir alerta, tocando madera y echando mano a "nuestras carteras de valores (guiño cómplice). No ayuda que de una tacada se nos vayan gentes como Nieva o Cohen. Curiosamente, en otro "11" negro.

      Abrazos.

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